25 de enero de 2014 / 06:48 p.m.

Bogotá.- Los indígenas colombianos pedirán en la Cumbre Mundial de los Pueblos aborígenes la solidaridad internacional frente a las muertes y desplazamientos a los que han sido sometidos durante décadas de conflicto armado interno.

El ex presidente de la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), Luis Evelis Andrade, dijo a Notimex que aprovecharán el espacio que les brinda la Organización de Naciones Unidas (ONU) para denunciar la espiral de violencia que los afecta.

"La idea es hacer un llamado a los Estados, a los gobiernos para que tomen medidas que protejan a nuestros pueblos del despojo de nuestros territorios y se les respete su autonomía, leyes y derechos", sostuvo el líder aborigen.

La Conferencia Mundial de los Pueblos Indígenas se realizará el 22 y 23 de septiembre próximo en la ciudad estadunidense de Nueva York, con el propósito de evaluar la implementación de la Declaración de Naciones Unidas sobre los derechos de los aborígenes.

Andrade recordó que en las últimas dos décadas han sido asesinados alrededor de tres mil integrantes de las comunidades nativas en Colombia y otros 80 mil han sido desplazados de sus zonas, pese a su neutralidad frente al conflicto armado colombiano.

Según la ONIC, en los ataques contra pueblos aborígenes colombianos están involucrados tanto organizaciones insurgentes, como grupos paramilitares de ultraderecha y miembros de la fuerza pública, que combaten en sus zonas.

Para Andrade, es necesario que los Estados y gobiernos "tengan en cuenta las agendas de las comunidades indígenas", que en el caso de Colombia, según dijo, han estado expuestas a la vulneración de los derechos, la vida y autonomía política.

La población nativa, con un millón 378 mil habitantes, busca a través del dialogo con el gobierno colombiano soluciones a sus demandas, entre ellas la protección jurídica de los resguardos y la ejecución de planes de inversión en salud y educación.

Según Andrade, en los últimos 10 años se ha elevado de manera notoria la violencia ligada al conflicto armado interno, con el asesinato de mil 980 indígenas, y miles de desplazados por grupos ilegales que luchan por el control de sus territorios.

Por ello, consideró que "merecen" tener una participación activa en el proceso de paz que promueve el gobierno del presidente Juan Manuel Santos con las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en La Habana, Cuba.

En opinión del líder indígena, ese sector de la población ha sido uno de los más afectados por la confrontación armada interna en Colombia, que ya alcanza los 53 años, y en consecuencia, debe ser tenido en cuenta en los acuerdos que se logren.

"Nosotros respaldamos el diálogo iniciado y exhortamos a las partes a incluir en el proceso la participación, propuestas y aspiraciones de nuestros pueblos en un marco de justicia social que garantice una paz efectiva para Colombia", dijo.

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