AP
8 de febrero de 2015 / 05:57 a.m.

Anthony Davis permaneció de pie en un pasillo frente a los camerinos de los Pelicans y de los Bulls. Vestía una sudadera gris y sonreía mientras conversaba con el entrenador de Chicago, Tom Thibodeau.

Su actitud representaría una señal alentadora para Nueva Orleáns y para toda la NBA. No lo era en cambio una manga vacía en la prenda de Davis, cuyo brazo estaba en un cabestrillo.

El astro de los Pelicans se lastimó el hombro derecho tras una clavada, y los Bulls de Chicago se aprovecharon después de la situación para apabullar el sábado 107-72 a Nueva Orleáns.

Pau Gasol contribuyó con 20 puntos y 15 rebotes a la causa de Chicago, que dejó atrás una racha de tres derrotas consecutivas. Derrick Rose añadió 20 puntos por los Bulls, que montaron una ofensiva de 40-11 después de la lesión de Davis.

El ala-pívot debió abandonar el encuentro tras realizar la volcada a dos manos, capturando un pase elevado de Tyreke Evans. El cuerpo de Davis quedó colgando del aro como un péndulo, pero el jugador se soltó y cayó acostado en forma aparatosa.

"Anthony es un jugador que marca diferencias, así que esto ha sido un duro golpe para ellos", comentó Gasol. "Sabíamos que simplemente teníamos que seguir jugando y ser agresivos en ambas cestas. Eso es lo que hemos hecho".

Davis, quien mide 2,08 metros (seis pies y 10 pulgadas) y pesa 108 kilogramos (240 libras), siguió un momento en el partido, antes de pedir que lo relevaran. El marcador estaba empatado a 35 y restaban 4:16 minutos de la primera mitad.

El entrenador de los Pelicans, Monty Williams, advirtió que la magnitud de la lesión no se conocerá sino hasta el domingo, cuando Davis será examinado a detalle. Nueva Orleáns juega en casa el lunes y el miércoles, antes de la pausa por el Juego de Estrellas.

"Él dice que siente algo de dolor ahora. No podía mover el brazo como necesitaba hacerlo, así que pidió salir", relató Williams. "Siguió diciendo que estaba bien... pero los médicos prefirieron mantenerlo fuera, de modo que hiciéramos una mejor evaluación el domingo".

Tony Snell anotó 19 puntos y Jimmy Butler agregó 18 por Chicago.

Evans totalizó 15 unidades por Nueva Orleáns.

También el sábado, Draymond Green sumó 20 puntos y 13 rebotes, y los Warriors de Golden State superaron 106-92 a los Knicks de Nueva York para darle a Steve Kerr su primera victoria en una arena que estuvo cerca de considerar su casa.

Stephen Curry anotó 19 unidades y Klay Thompson 16 en una noche en que ninguno de los dos lució a la ofensiva. Pero los Warriors cuentan con muchas armas incluso cuando sus estrellas se ven en problemas, una de tantas razones por las que Kerr nunca dudó de la decisión que tomó el verano pasado, al elegir entre los dos puestos de entrenador disponibles.

Terminó prefiriendo a los Warriors sobre los Knicks, y la diferencia actual es de 30 triunfos mientras ambos equipos se preparan para el receso del Juego de Estrellas.

Con todo, Kerr no se mostró satisfecho con el duelo.

"Fue difícil ver esto. Fue un espectáculo verdaderamente malo", sentenció.

Langston Galloway aportó 15 tantos por los Knicks, que dieron la noche libre a Carmelo Anthony y perdieron por tercera vez consecutiva. Anthony, elegido al Juego de Estrellas, ha estado lidiando con malestar en la rodilla izquierda por gran parte de la temporada y descansó en la segunda noche seguida en que Nueva York tuvo partido.

En otros encuentros, los 76ers de Filadelfia vencieron 89-81 a los Hornets de Charlotte para hilvanar su cuarta victoria consecutiva en casa; los Wizards de Washington humillaron 114-77 a los Nets de Brooklyn y rompieron una racha de cinco derrotas en fila; los Mavericks de Dallas doblegaron 111-101 a los Trail Blazers de Portland en tiempo extra, y el Jazz de Utah derrotó 102-90 a los Kings de Sacramento, con 30 puntos de Gordon Hayward.

Además, los Wizards de Washington apabullaron 114-77 a los Nets de Brooklyn, y los Bucks de Milwaukee superaron 96-93 a los Celtics de Boston.