19 de octubre de 2013 / 06:54 p.m.

Panamá.- Peña Nieto, que asumió la jefatura del Estado mexicano el pasado diciembre, se declaró también decidido a no claudicar en la lucha contra la violencia en su país y a sellar pactos políticos con la oposición que faciliten la gobernabilidad y el crecimiento.

El presidente mexicano, que ofreció la entrevista a EFE en Panamá, donde asiste a la celebración de la Cumbre Iberoamericana, abogó por imprimir un nuevo sello y un espacio renovado a este foro.

Veracruz será sede en 2014 de la Cumbre Iberoamericana, lo que consideró que representa una gran oportunidad de poder imprimirle un nuevo sello y revitalizar el alcance de estas citas, que se iniciaron en 1991 en México.

"Es una oportunidad de ver qué nuevas fórmulas y maneras tenemos de imprimir una mayor eficacia a este punto de encuentro, a este grupo de países, identificados por la historia, valores e idioma".

En cuanto a la ausencia de once presidentes latinoamericanos en la Cumbre de Panamá, dijo que cada uno ha dado explicaciones distintas, "todas respetables y entendibles" y consideró que en la medida en que se logre imprimir mayor sentido y mayor eficacia y una nueva vitalidad a esta cumbre, habrá mayor participación.

El presidente de México felicitó al Congreso de su país por haber dado luz verde al proyecto de reforma fiscal, que aún debe ser debatido por el Senado.

Según Peña Nieto, esa reforma va a permitir al estado mexicano contar con mayores elementos, mayores ingresos y mayor capacidad financiera para hacer frente a las demandas en el ámbito educativo, de infraestructuras y de la salud, entre otras.

En las reformas que propone su gobierno, reconoció que "ha habido muchas voces que han querido condenar y casi sepultar el Pacto por México", pero subrayó que lo más importante es la coincidencia que hay en las fuerzas políticas del país y el gobierno de la República en los temas que deben abordarse y tener ajustes y modificaciones.

"En ese Pacto, las fuerzas involucradas y el gobierno de la República, realmente podamos agotar esta agenda de transformación para el país, que sin duda posibilitará que México tenga en los próximos años un impulso renovado", subrayó.

En cuanto a la conflictividad social con protestas de varios colectivos, dijo no hay país que no haya pasado por un período de cambios y de ajustes de orden estructural que no ofrezca resistencias en algunos sectores.

"Estos cambios son para darle un nuevo impulso y un mayor desarrollo al país. Cuando se altera o se trastocan algunos intereses, evidentemente se enfrentan resistencias", añadió.

A punto de cumplir su primer año de gobierno, Peña Nieto expresó su determinación de "no claudicar en este impulso transformador y de cambio que México puede tener, cuyo debate y reformas se pospusieron por muchos años".

"Habrá un gobierno que escuche, habrá un gobierno que atienda, pero no que claudique a lo que hemos decidido llevar a cabo".

El presidente de México, cuyo país sufre un alto grado de violencia, dijo que la seguridad es un tema de la mayor prioridad y esta inscrito entre las cinco grandes metas que el gobierno se ha trazado, aunque con un enfoque distinto del que tuvo en el pasado sobre la base de que "no es un asunto privativo de nuestro país".

"En toda la región de América Latina y de otras partes del orbe se ha incrementado, se ha agudizado el problema de la inseguridad". En México se dará una atención primero de forma preventiva para combatir las causas que originan que en algunas partes del país la inseguridad se haya acentuado, dijo.

En paralelo, México acometerá una estrategia que implica mayor coordinación efectiva, el uso de mayor inteligencia y de mayor profesionalización de las fuerzas policiales, para combatir con mayor eficacia el crimen organizado, que se ha sofisticado.

Peña Nieto apuntó que ha habido en su país una disminución sensible de la violencia, con cifras de agosto que reflejan una reducción del 16 por ciento de homicidios dolosos. "Creo que si logramos reducir esta tendencia recuperaremos el clima de paz y tranquilidad, por el que estamos trabajando".

Con respecto a la legalización de las drogas, aunque manifestó su postura personal contraria, dijo que su gobierno está muy abierto a que en el hemisferio, no sólo en México, se haga un "debate amplio" que "nos permita hacer valoración y revisión de lo que esta pasando hoy en el hemisferio y en el mundo entero".

"No puedo estar a favor (de la legalización) porque creo que el consumo de drogas, por ligeras que sean, conduce al final al consumo de drogas mucho más dañinas", subrayó.

Peña Nieto, que se reunió el viernes en Panamá con el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, anunció que visitará España en 2014, "un país hermano, con el que tenemos una gran identificación y cercanía".

"Se que España ha vivido momentos difíciles a partir de los cambios o reformas que ha tenido que hacer el gobierno ante la crisis económica. No sólo España, sino la Unión Europea, y también creo que he tenido la oportunidad de compartir las dificultades, las resistencias naturales a las que ya he hecho referencia. Pudimos compartir el optimismo que prevalece de que todo esto será para bien", añadió.

Sobre la Alianza del Pacífico, que su país impulsa, y de la que forman parte también Colombia, Chile y Perú, con una veintena de países observadores, destacó que "es un acuerdo de libre comercio de otra generación, ya que permite también la libre movilidad de personas, la integración de nuestras bolsas financieras".

"Nos identifica, yo creo, la dinámica mundial de ser promotores de libre comercio, de reconocer que el mundo prácticamente es un mundo de menos barreras cada día, de menos fronteras".

En cuanto a la agenda internacional, dijo que México quiere convertirse en un gran referente a partir del éxito interno que tenga. "México hoy está trabajando en reformas que permitan que nuestro país pueda tener mayor crecimiento económico, mayor desarrollo social y con mayor inclusión en los próximos años".

Negó que la Alianza del Pacífico genere competencia con Mercosur o que su país pretenda asumir un liderazgo mayor a través de ese foro, sino que se trata de "reconocer lo que está pasando en el mundo, lo que está pasando en el desarrollo económico mundial, donde sin duda prevalece el libre comercio en prácticamente todas las regiones que están teniendo mayor crecimiento y desarrollo".

"Algunos que se oponen, pues enarbolan banderas siempre con algún signo ideológico, cuando me parece que el mundo se ha vuelto más pragmático y menos ideológico".

En su primer año de gobierno, Peña Nieto dijo que su prioridad son los ajustes de carácter estructural para que el país siga creciendo y "si hay algo de lo que me siento satisfecho es de tener definida la ruta que tenemos que seguir".

"México ha crecido en democracia, pero esta vocación democrática también ha evolucionado y ha madurado y ha permitido tener hoy un entorno mucho más favorable para el acuerdo y para el consenso. Y este es el México que nos está tocando vivir. Insisto, creo que este es el primer año de colocación de cimientos y de bases sólidas para alcanzar lo que mi gobierno durante su gestión espera materializar en los próximos años en un entorno de madurez democrática".

Peña Nieto concluyó la entrevista con Efe comentando que su personalidad "no es diferente de como soy como presidente".

"Estoy aquí en esta gran oportunidad. El más alto honor que pueda tener un político creo yo en cualquier país es ser presidente y jefe del Gobierno, con la responsabilidad de servir y de lograr mejores condiciones para mi país".

"Hoy estoy para cumplir con todos los mexicanos, lograr que el país en general pueda tener un mayor avance. Me siento muy afortunado, muy honrado, es un privilegio de vida y espero estar a la altura de este reto, afirmó.

EFE