11 de mayo de 2013 / 11:09 p.m.

Oaxaca • El presidente Enrique Peña Nieto inaugurará el próximo martes 14 de mayo uno de los penales más avanzados y modernos de la región sureste del país. Este penal se ubicará en el poblado indígena de Megolí, perteneciente al distrito de Miahuatlán, en el estado de Oaxaca.

El nuevo Centro Federal de Reinserción Social, que albergará a poco más de 2 mil 500 reos federales, solo se equipará en funcionalidad y operatividad con el penal de Nayarit, que cuenta con la más alta tecnología y dispositivos de seguridad.

La infraestructura fue edificada sobre una superficie de 117 hectáreas, con base a un contrato de prestaciones con la iniciativa privada que estuvo encargada de su edificación y será responsable del mantenimiento de la infraestructura durante los próximos 20 años.

El inmueble contará con sistemas de monitoreo digital, cámaras de seguridad, además de las crujías. Ttiene las más altas especificaciones y acondicionamiento para valer cualquier protocolo antifuga.

Dentro del espacio hay lavandería, gimnasio, biblioteca, cocina, baños, sanitarios, comedores, patio de acondicionamiento y una plaza cívica.

En el interior del penal operará un personal adscrito capacitado, entre ellos, 500 custodios y 300 agentes de la policía federal, además de 300 personas más de personal integrante del cuartel de inteligencia.

El secretario de las Infraestructuras para el Desarrollo Sustentable (Sinfra), Netzahualcóyotl Salvatierra López, indicó que las instalaciones del nuevo penal son las adecuadas para valer la reclusión y rehabilitación social de personas que hayan cometido un delito del orden federal, dentro de un régimen de máxima seguridad y completo apego a la legislación aplicable.

Abundó que con el modelo construido se explora nuevas opciones para llevar a cabo obras de infraestructura de alto impacto, una vez que se deja en mano de la iniciativa privada la elaboración y conclusión del proyecto, previa licitación pública nacional e internacional.

Precisó que la obra tardó en construirse un periodo de 3 años y se aplicaron poco más de 800 millones de pesos para generar el pago de obra y empleos que se utilizaron en la construcción del mismo.

Abundó que a la par, durante la operación del reclusorio, se ofrecerán más opciones de desarrollo a la zona. La primera será la de adquirir todos los servicios para la operación del mismo, con empresarios y prestadores de servicios locales.

En tanto, el secretario de Seguridad Pública Estatal, Marco Tulio López Escamilla, precisó que con la operación del nuevo penal se logrará una despresurización de los presos federales que aún se encuentra en cárceles locales, a la par que se haga una mejor distribución del resto de internos, dentro de las 14 cárceles regionales que hay diseminadas en la entidad.

“De los 4 mil 700 reos que tenemos como población penitenciaria en la entidad, 900 son del orden federal, mismo que se buscará trasladar al nuevo penal de alta seguridad”.López Escamilla aclaró que a pesar de que el nuevo penal no es de máxima seguridad, sino de mediana, reúne los niveles y estándares de protección y de restricción de ingreso muy importantes.

El mando comparó la operación del nuevo penal tipo 4 que operará en Oaxaca con el que funciona en Tepic Nayarit, donde han sido trasladados en últimos fechas presos federales importantes, derivado de la lucha contra la inseguridad.

Anunció que dentro del plan estatal de seguridad penitenciaria del gobierno de Gabino Cué, se tiene contemplado en los próximos 3 años, concluir el reclusorio femenil de Tanivet y cerrar al menos 4 cárceles regionales que tienen problemas de hacinamiento, entre ellos, la penitenciaria central de Ixcotél que se ubica en la zona metropolitana de la capital oaxaqueña y donde se ha registrado diferentes intentos de fuga y constantes motines.

El nuevo penal de Mengolí, que habrá de inaugurar el Presidente Enrique Peña, fue una propuesta de su antecesor Felipe Calderón, pero tuvo grandes problemas para su construcción, debido a la oposición que mostraron diferentes organizaciones sociales y profesores de la sección 22 adherida a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

Según el secretario de organización del gremio, Francisco Villalobos el nuevo reclusorio traería a la región, inestabilidad, aumento de la delincuencia y una mayor militarización e hizo comparaciones de la vida de otros pueblos donde existen penales de máxima seguridad.

Dijo también que las tierras donde se construyó la cárcel fueron adquiridas mediantes engaños y que nunca la empresa argumento que edificaría un penal para presos federales.

En tanto, la autoridad del lugar aceptó que si en un principio se aprobó vender las tierras, era porque había la promesa de construir un espacio educativo.Sin embargo y después de resueltas las diferencias generadas y lograrse los acuerdos necesarios, después de 3 años se concluyó la monumental infraestructura penitenciaria.

Oscar Rodríguez