31 de mayo de 2013 / 01:17 p.m.

México • El presidente Enrique Peña Nieto instruyó a las procuradurías a llevar a cabo su labor de manera “impecable” y para ello urgió en la necesidad de llevar a cabo una reestructuración a fondo de las instancias de justicia de todo el país.

Durante su participación en la 29 Conferencia Nacional de Procuración de Justicia, llamó a las dependencias a efectuar investigaciones sólidas y garantizar que cualquiera que cometa un delito sea juzgado y castigado.

“La tarea que tiene por delante el Ministerio Público, las procuradurías de justicia, tanto la general de la República, como las de las entidades y del Distrito Federal no solo es asegurar que su actuación sea implacable, sino impecable”.

A decir del mandatario federal, esto significa que deberán actuar con mayor profesionalismo y con mayores elementos dentro de la investigación, que permitan asegurar que quien cometa un delito realmente pueda ser sometido a la aplicación de la justicia.

En ese sentido, admitió que esto demanda una profunda reestructuración de todas las procuradurías de justicia del país, para contar con el personal, capital humano y de tecnologías para que se pueda cumplir con el objetivo.

Además de las mejoras en la infraestructura, dijo que se debe alentar la especialización de los funcionarios, así como tener un perfil de éstos más comprometido con su labor.

Otro de los puntos en los que hizo énfasis, fue el de contar con un código único de procedimientos penales y una ley general penal, ambas necesarias para dar solidez a los procesos judiciales.

El Presidente elogió la reforma penal que se aprobó en 2008, pues aseguró que da mayores elementos para brindar un juicio justo, igualitario y transparente.

“El ideal de la justicia plena es muy claro: que el delincuente reciba el castigo que merece y que no haya, al mismo tiempo, una persona inocente en la cárcel. Sin embargo, lograrlo, y ustedes mejor que nadie lo saben, no es igual de sencillo. Es indispensable contar con un Estado de Derecho sólido y eficaz, donde la ley se cumpla sin excepciones, sin preferencias y sin demoras”, dijo.

Respecto a la búsqueda de mayor legalidad y un ambiente más estable, consideró que la correcta aplicación de la justicia tendrá repercusiones económicas.

“Si reducimos el delito y la impunidad, los emprendedores, los empresarios habrán de invertir, por un lado, menos en seguridad, y más en aquello que permita que sus actividades, cualesquiera que sean en el ámbito privado, sean más productivas”, explicó.

Acompañado del procurador general de la República, Jesús Murillo, el Presidente celebró que una de las metas en la legislación que recién se aprobó para distintos estados, sea el respeto irrestricto de los derechos humanos, una de las garantías para quienes tienen un proceso judicial en curso.

MIRIAM CASTILLO