5 de marzo de 2013 / 01:02 p.m.

México • Hace unas semanas, el abogado Luis Pérez de Acha formó parte de la demanda de amparo colectivo presentada por Mexicanos Primero contra el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación —y su entonces lideresa Elba Esther Gordillo—, por haber incurrido en numerosas irregularidades financieras. Básicamente, acusó al gremio de desviar recursos públicos.

Por eso, Pérez de Acha admitió sentirse por lo menos sorprendido al enterarse de que varios abogados de su despacho —PDeA— aparecen en documentos del Registro Público de la Propiedad del Distrito Federal… justamente como apoderados de la empresa Comercializadora TTS de México, la fachada utilizada por Gordillo Morales para transferir recursos a Suiza y Liechtenstein. Y peor aún: que uno de los ex socios del bufete, Ricardo Zazueta, es ahora prestanombres de la ex lideresa sindical, además de dueño de una decena de departamentos y casas en Miami, comprados a través de empresas fantasma (MILENIO 4/03/13).

“"No sabemos por qué nos hicieron esto"”, deploró Pérez De Acha. “"Nosotros nunca tuvimos que ver con esa empresa. ¡Esto lo hizo Zazueta!"”

En su edición de ayer, MILENIO reveló que Comercializadora TTS de México, la empresa en la que era socia mayoritaria la madre de Gordillo, designó a una veintena de abogados como sus apoderados legales en una asamblea extraordinaria del 18 de enero de 2007.

Pero esa veintena de abogados trabajaban, de todos los lugares posibles, en el despacho PDeA. Uno de sus principales socios, De Acha, asesora legalmente a Claudio X. González y a su organización Mexicanos Primero en su cruzada por mejoras educativas, una lucha en la que ha chocado de frente con Gordillo.

“"Nadie nos avisó de eso. Yo incluso estaba esa semana dando a luz"”, aseguró la abogada y activista Denise Tron Zucher, una de tantas juristas que fueron incluidas, sin su conocimiento, en la lista de apoderados de Comercializadora TTS.

Pérez de Acha rechazó que su personal siquiera haya sido avisado de que se les había empoderado en la compañía de Gordillo. Entre quienes recibieron poderes —que pueden ir desde permitirles firmar o hacer compras— figuran becarios y estudiantes de derecho, jóvenes que en ese momento no rebasaban los 20 años.

Según Pérez de Acha, fue como si alguien tomara la lista entera de empleados de PDeA y, sin aviso alguno, les hiciera corresponsables en el manejo de la empresa acusada por la PGR de haber enviado millones de dólares a ultramar.

“"Desconozco las razones por las cuales, de manera unilateral y sin autorización de los demás socios, abogados y pasantes que trabajaban en este despacho, se les designó como apoderados, pues tales personas desconocían además que se les hubiese otorgado tal poder. Un hecho que así lo evidencia es que ninguno de ellos, de los que trabajaron aquí, ejerció esos poderes en la práctica"”, dijo.

Pérez de Acha acusó de la irregularidad a Zazueta, único de los socios del despacho que aparece como apoderado y con quien se rompió toda relación laboral en 2009, justo cuando comenzaba operaciones en Miami a través de las empresas Morocco, Lisbon, Prague, R.Z. y London, entre otras. Es decir, habría actuado a las espaldas de los demás integrantes del bufete, en efecto, falsificando su relación con Comercializadora TTS. Las razones de por qué hizo esto, se desconocen.

Por lo pronto, Pérez de Acha adelantó que PDeA analiza la posibilidad de entablar una demanda penal contra Zazueta.

VÍCTOR HUGO MICHEL