Óscar Rodríguez 
10 de julio de 2013 / 01:55 a.m.

 

Oaxaca • La coalición PAN, PRD, PT, anunció que buscará anular el proceso electoral en Oaxaca, al identificar severas irregularidades como la clonación y robo de boletas, como ocurrió en la ciudad de Oaxaca, donde se hallaron fajos de boletas quemadas y abandonadas en un tiradero de basura.

Los dirigentes estatales del Partido Acción Nacional y de la Revolución Democrática, Juan Mendoza y Rey Morales, reconocieron que hay indicios y presunción de que el PRI operó para fraguar una fraude electoral. Informaron haber detectado robo y sustracción de boletas que pudieron haber sido utilizadas para alterar los resultados.

Exigieron a las autoridades, principalmente al presidente del Consejo General del Instituto Estatal y de Participación Ciudadana, Alberto Alonso Criollo, que en primera instancia se permita la apertura de los paquetes para iniciar la “limpieza” del proceso electoral.

Morales Sánchez denunció que se han detectado irregularidades en unos 10 municipios más, donde también se exigirá el conteo total de los votos y apertura de todos los paquetes electorales.

Advirtió el riesgo de que se puedan hallar folios diferentes en los votos emitidos en cada uno de las casillas, como parte de un operativo “carrusel”, realizado por los priistas para adjudicarse en las urnas un triunfo que no les corresponde.

En tanto, el candidato de la alianza PAN-PRD y PT a la presidencia municipal de la capital Oaxaca, Francisco Reyes, acompañado por el senador panista Roberto Gil, denunció el hallazgo que hizo la Policía Municipal de cientos de boletas que fueron quemadas y abandonadas en un tiradero de basura, ubicado abajo de un puente, cerca del Mercado de Abasto de la capital.

Detallaron que se localizaron boletas y listas nominales del pasado proceso electoral, marcadas a favor del Partido Acción Nacional.“Nosotros estamos pidiendo que se aclare el hallazgo y se finquen responsabilidades contra los implicados”.

Reyes dijo que su lucha por defender su triunfo, la llevará hasta sus últimas consecuencias, agotará las instancias legales y descartó cualquier posibilidad de movilización.

“Para nosotros, la contienda por la presidencia municipal de la ciudad no está aún definida, hasta que se haga el conteo de todos los votos”.

El senador Roberto Gil expuso que el próximo jueves es el plazo para que el Consejo Electoral de Oaxaca haga la revisión y el conteo total, acta por acta, de cada una de las casillas instaladas el pasado domingo en la capital oaxaqueña.

Aclaró que no se vale de un recurso mediático, sino uno de carácter jurídico para “limpiar” la elección celebrada en Oaxaca, ante ciertas irregularidades.

Se trata de un montaje

En tanto, el coordinador de la campaña de la alianza PRI-PVEM en la ciudad de Oaxaca, Francisco Ángel Villarreal, calificó como un montaje el hallazgo del material electoral quemado y abandonado en un basurero.

Precisó que el triunfo del priista Javier Villacaña en la elección de presidente municipal de la capital Oaxaca, es inobjetable y está avalado con las actas de casillas que están incluso firmadas por los representantes de la coalición electoral PAN-PRD y PT.

Aclaró que quien debe responder por el hallazgo del material robado y quemado, deben ser las autoridades electorales, que son los responsables de la custodia y manejo de las boletas.

Fiscalía electoral inicia investigación

En tanto, la fiscal para la Atención de Delitos Electorales, dependiente de la Procuraduría General de Justicia del Estado, Claudia Romo, anunció que se abrió una averiguación previa por el hallazgo de las boletas quemadas, abandonadas y tiradas en un basurero clandestino.

Detalló que peritos y personal forense en materia de fotografía, planimetría y criminalística realizaron el aseguramiento del material electoral destruido, el cual se ubicó cerca del pilar o base del puente Porfirio Díaz, sobre Riberas del Atoyac, en jurisdicción de Xoxocotlán, sobre el carril de circulación de sur a norte, dentro de un bote de pintura.

Detalló que las boletas y listas nominales carecían de folio y se encontraban quemadas en 50 por ciento.