Óscar Rodríguez 
10 de agosto de 2013 / 11:31 p.m.

 

Oaxaca • El ex jefe de Gobierno del Distrito Federal Marcelo Ebrad Casaubón, demandó una elección abierta, que incluya a todos los ciudadanos, para nombrar al nuevo dirigente nacional del Partido de la Revolución Democrática.

El impulsor de la corriente interna perredista Movimiento Progresista, dijo que el nuevo dirigente de ese partido debe ser electo mediante una elección abierta donde no solo participen los perredistas, porque teme muchas trampas y juego sucio.

“Queremos una elección abierta para nombrar al nuevo dirigente del PRD donde vayan todos los ciudadanos y todo aquel que quiera participar y que se respete el resultado de las elecciones, queremos que sea la elección más amplia y respetada en la historia de nuestra instituto político”.

Urgió a una elección democrática, transparente, donde se sepa quién vota, por que actualmente en el PRD, no hay padrón, no se sabe cuántos militantes tiene dicho instituto político.

“Yo quiero ser dirigente nacional del PRD, por supuesto que sí, para renovarlo, para cambiarlo, para que sea un partido que tenga transparencia, que defienda las causas que le preocupan a la gente, sin caer en componendas y que represente lo que queremos que represente, para eso queremos contender”.

Ebrad Casaubón afirmó que busca refundar al PRD, construirlo como un verdadero partido de izquierda progresista, terminar con la tribus y corrientes que lo han dañado, por que de lo que se trata es de institucionalizar la izquierda para que pueda convertirse en gobierno en el 2018, para cuyos comicios no descartó buscar la candidatura presidencial.

Se quejó de que en el PRD hay un círculo vicioso, “donde no puedes participar en nada si no tienes un registro o militancia, no puedes opinar, no puedes tomar tribuna, no puede hacerse nada y por ello quiero fundar el Movimiento Progresista para que podamos opinar dentro del PRD y nuestra meta es acotar el exceso de las corrientes y tribus, porque siempre están por encima respecto del conjunto del partido. Y nosotros queremos cambiar esta actitud.

“El PRD está tocando fondo y tenemos que hacer algo para que no se pierda el sacrificio de mucha gente y yo tengo la obligación política y moral de hacer algo para evitar que se hunda, pugnando por su renovación”.

Afirmó que el Movimiento Progresista surge, no como una tribu ni una corriente más dentro del PRD, sino una plataforma política para institucionalizar el corrientismo, para ir a la construcción de un partido de izquierda, unitario, vigoroso y razonable, que pueda gobernar y tener resultados.

Dijo que visita Oaxaca, el primer estado de su gira, luego de haber presentado formalmente la iniciativa de su proyecto político en la Ciudad de México, para cumplir con dos objetivos principales: “buscar que haya un acercamiento, acuerdo, comunicación, diálogo, con todos los que somos progresistas, no importando donde estén, incluso si sean priistas, panistas o no tengan partido político de preferencia.

Además vengo hablar con todos los militantes del PRD, porque se requiere una renovación muy drástica y muy profunda del partido, que requiere de un cambio que entre más amplio será mejor, porque el perredismo, yo diría que enfrenta una crisis moral”.

Dijo que le importa impulsar su proyecto desde Oaxaca, porque la entidad está sumida en la pobreza y porque es la entidad donde en las últimas elecciones federales el voto de la izquierda ha tenido un gran peso.

Refirió que en marzo del 2014 se llevará a cabo la elección para nombrar al nuevo dirigente perredista y en septiembre habrá Congreso Nacional. Antes se tendrá que definir la postura que asumirá la izquierda frente a la propuesta legislativa para el sector energético del gobierno federal.

Marcelo Ebrad habló también de las aspiraciones para dirigir el PRD del ex senador Carlos Navarrete y dijo: “yo nunca he adjetivado a nadie y no los voy a utilizar ni me interesa y desde luego que lo que tenemos que tener es una elección abierta donde todos los militantes puedan participar y que el PRD, por primera vez en su historia reciente cuando menos, sea capaz de mostrar que pueda hacer una elección donde se respeten los resultados y se ajuste a la voluntad de los ciudadanos que quieran participar”.

Afirmó que como político y aspirante a dirigir el PRD, “no tengo nada ni contra Carlos Navarrete ni contra nadie, ni (Carlos) Sotelo, ni (Jesús) Zambrano, yo nunca he agredido ni descalificado a nadie y que se entienda muy bien, el PRD tiene dos opciones estratégicas: o cambio o continuidad.

Si se apuesta por la continuidad, dijo, será un error estratégico y van a perder mucho peso electoral muy rápido y después no va a tener remedio; si cambia, habrá futuro.

Afirmó que la izquierda y el PRD cruzan por un momento decisivo, porque vienen las reformas energética y fiscal, y el PRD debe decidir si encabeza la posición crítica o vamos a dejar que nos pisotee el gobierno federal.

“A mí me preocupa que el dirigente del PRD se convierta en el vocero del Pacto por México en el tema de la reforma energética y el aumento de impuestos, sin que se proponga o se inconforme.

“Si yo fuera dirigente del PRD, me saldría del pacto, no se hubiera sumado, fijaría otras condiciones y dejaría que los temas torales transiten en los parlamentos, donde se convocaría a acuerdos permanentes y transparentes en las dos cámaras, la de diputados y la de senadores, y no en una mesa que sustituya y donde nadie sabe cómo se acuerda.

“Incluso la gente del PRD no sabe qué es lo que va proponer nuestro partido en la mesa de la reforma energética, a nadie le consultan nada, el documento del pacto lo conocimos dos días antes y no se puede trabajar así”.

Ebrad Casaubón propuso para el tema de la reforma energética, que el PRD proponga un referéndum vinculatorio, donde el pueblo vote respecto a lo que se tiene que hacer con los hidrocarburos.