NOTIMEX
19 de agosto de 2015 / 02:42 p.m.

Ginebra.- El relator especial de Naciones Unidas sobre los Derechos Humanos y las Sustancias y Residuos Peligrosos, Baskut Tuncak, pidió hoy al gobierno de Beijing 'transparencia total' en las investigaciones acerca de la explosión en Tianjin.

De igual forma, el relator especial de la ONU urgió a las empresas involucradas a garantizar transparencia absoluta en las indagaciones sobre el desastre químico, incluyendo causas y efectos.

"Las autoridades chinas también deben evaluar si las leyes de China para las sustancias y residuos peligrosos son compatibles con las normas internacionales de derechos humanos, incluido el derecho a la información", dijo Tuncak en un comunicado.

El experto presentará un informe especial sobre el derecho a la información en el contexto del uso de sustancias peligrosas ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, el 16 de septiembre.

Señaló que, en virtud de las normas internacionales de derechos humanos, el Estado tiene la obligación de generar, evaluar, actualizar y difundir información sobre las sustancias peligrosas, y las empresas tienen la responsabilidad de respetar los derechos humanos, incluida la comunicación efectiva.

"Este desastre químico sirve como un desafortunado ejemplo de la necesidad de información sobre las sustancias peligrosas para la protección, respeto y goce de los derechos humanos", afirmó el experto.

Consideró que con una información y comunicación efectivas, quizá se podría haber mitigado o incluso se pudo haber impedido este trágico desastre.

"Por otra parte, las restricciones notificadas sobre el acceso público a información sobre salud y seguridad, así como las restricciones a la libertad de prensa después del accidente, son profundamente inquietantes, porque se corrió el riesgo de aumentar el número de víctimas de este desastre", agregó.

Tuncak subrayó que "la información sobre las sustancias peligrosas debe estar disponible y accesible con el fin de proteger y respetar los derechos a la vida, la salud y a la participación pública, así como las libertades de expresión y de prensa".

Las explosiones ocurridas hace una semana en un almacén de químicos en el puerto chino de Tianjin, ha dejado hasta el momento 114 personas muertas, más de 700 heridos y al menos 57 desaparecidas.

Los contenedores de Ruihai almacenaban cerca de 700 toneladas de cianuro de sodio, una sustancia altamente tóxica.