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30 de julio de 2016 / 07:08 p.m.

CRACOVIA.- El Papa Francisco imploró hoy que se muevan los corazones de los terroristas para que reconozcan la maldad de sus acciones y vuelvan a la senda de la paz y el bien, el respeto por la vida del ser humano sin importar su religión u origen.

En un acto imprevisto en su visita a Cracovia, el Papa elevó este sábado una oración especial por la paz, contra la violencia y el terrorismo, al visitar la iglesia donde están los restos de dos religiosos muertos por el grupo armado peruano Sendero Luminoso.

Esta tarde, mientras se dirigía a una vigilia de oración con los participantes en la Jornada Mundial de la Juventud, el pontífice desvió su camino para visitar el templo de San Francisco, muy cerca del arzobispado de esta ciudad.

“Venimos hoy a implorarte que ampares al mundo y a sus habitantes con la paz, alejando de él el destructivo oleaje del terrorismo, restaurando la amistad y derramando en los corazones de tus criaturas el don de la confianza y la prontitud para perdonar”, clamó en su oración especial.

“Jesús, te rogamos por los heridos en los ataques terroristas: los niños y los jóvenes, las mujeres y los hombres, los ancianos, las personas inocentes y los que han sido agredidos por casualidad. Sana su cuerpo y el corazón, que se sientan fortalecidos por tu consuelo, aleja de ellos el odio y el deseo de la venganza”, agregó.

También rogó por todos los muertos víctimas de los “brutales ataques terroristas”, imploró que les conceda “la recompensa y la alegría eternas”, que ellos intercedan por el mundo, sacudido por la angustia y la desgracia.

Elevó una oración por las familias que lloran la pérdida de sus familiares, víctimas inocentes de la violencia y el terrorismo, pidió a Dios que los cubra con su manto de misericordia y que encuentren la fuerza y el valor para continuar siendo hermanos y hermanas de los demás, especialmente de los extranjeros y los inmigrantes.

Destacó el ejemplo de los mártires del Perú, que fueron “valientes testigos del evangelio hasta derramar su sangre”; suplicó el don de la paz y que se aleje el flagelo del terrorismo.

Junto a las tumbas estaban algunos familiares de Zbigniew Strzalkowski y Michal Tomaszek, quienes fueron asesinados el 9 de agosto de 1991 en Pariacoto, Perú, por integrantes de Sendero Luminoso.

Fue justamente el Papa Francisco quien autorizó la declaración de los religiosos franciscanos como beatos de la Iglesia católica durante una ceremonia que tuvo lugar el 5 de diciembre de 2015.