7 de abril de 2013 / 05:46 p.m.

Ciudad de México • El PRD pidió al magisterio en Guerrero no verlo como "el enemigo a vencer", luego de las agresiones de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG) a la sede del partido en Chilpancingo y lamentó que los gobiernos perredistas "paguen platos que ellos no rompieron".

Alejandro Sánchez Camacho, secretario general del PRD, advirtió que pese a las protestas, los bloqueos a las autopistas y las agresiones a los inmuebles de su partido, el PRD no puede ser portavoz de acciones autoritarias de represión contra los maestros.

"Nos preocupa que no haya claridad en el movimiento que el adversario no es el PRD", dijo tras reconocer que el gobierno del estado "está pagando platos rotos" por una reforma educativa en la que no se consultó a todas las partes.

En ese marco, llamó al gobernador guerrerense Ángel Aguirre a comportarse como un mandatario de izquierda que privilegie el diálogo y construya acuerdos, al poner como ejemplo la actitud de Gabino Cué, gobernador de Oaxaca, quien acudió a la Cámara de Diputados para cabildear la reforma educativa.

En conferencia, el secretario general perredista reconoció que las acciones del magisterio contra su partido se deben a que el PRD tiene una posición polarizada sobre la reforma educativa, emanada del Pacto por México.

Debido a estas diferencias, el PRD alista una encuesta espejo para conocer la opinión ciudadana sobre el Pacto por México y así definir la posición institucional que el partido debe tener, tras las diferencias internas que ha provocado.

En su opinión, "el Pacto por México perderá oxígeno si se presentan las reformas estructurales".

 LILIANA PADILLA