27 de octubre de 2014 / 03:33 p.m.

Seúl, Corea del Sur.- La fiscalía surcoreana pidió el lunes la pena de muerte para el capitán de un transbordador que se hundió en abril matando a más de 300 personas, al considerar que su negligencia y su omisión de socorrer a los pasajeros causaron el alto número de bajas, según medios y una fuente judicial.

Además, la fiscalía pidió cadenas perpetuas para otros tres tripulantes clave del buque en el juicio en el tribunal del distrito de Gwangju, dijo una fuente judicial bajo condición de anonimato porque no estaba autorizada a hablar con los medios sobre la cuestión. La fuente dijo que la fiscalía había pedido penas de hasta 30 años de cárcel para otros 11 tripulantes.

Los 15 procesados, encargados de la navegación del buque, estaban en el primer grupo de personas que abandonó el barco cuando empezó a escorarse peligrosamente, lo que despertó una gran indignación pública en su contra. La mayoría de los muertos en el desastre eran estudiantes de un único instituto que iban desde Incheon, al oeste de Seúl, a la isla turística de Jeju, el pasado 16 de abril.

"El capitán no emprendió tareas de rescate tras emitir un mensaje pidiendo a los pasajeros que se quedaran en las cabinas (...) No organizó ninguna tarea de rescate tras marcharse del barco", dijo la agencia Yonhap, citando a los fiscales durante la sesión del lunes. Otros medios surcoreanos recogieron esas declaraciones, pero la fuente judicial dijo que no podía confirmarlas.

El capitán, Lee Joon-seok y otros tres tripulantes —un primer oficial, el segundo oficial y el jefe de ingeniería— fueron acusados de homicidio, mientras que otros once se enfrentaban a cargos más leves.

El tribunal emitirá sus veredictos sobre los 15 acusados en noviembre, según fuentes judiciales.

La pena capital es la condena máxima de Corea del Sur, pero el país tiene una moratoria de facto sobre la condena y no ha ejecutado a nadie desde diciembre de 1997. Los tribunales surcoreanos, sin embargo, siguen emitiendo condenas de muerte de forma ocasional.

Kook Joung-don, abogado de los familiares de las víctimas, dijo que las familias estaban "enfadadas" al considerar que los castigos solicitados en general no eran lo bastante duros. Sin embargo, el abogado de Seúl Kwon Young-gook, dijo ser escéptico sobre si las autoridades intentaban que la tripulación cargara con toda la responsabilidad del desastre.

El naufragio, uno de los desastres con más víctimas que ha sufrido Corea del Sur, causó una conmoción e indignación nacional y las autoridades atribuyeron el suceso a la sobrecarga de mercancías, almacenaje inadecuado, tareas de rescate mal calculadas y otras negligencias.

Más de seis meses después, los cuerpos de 10 personas siguen desaparecidos y 294 fueron rescatados. A bordo del transbordador viajaban un total de 476 personas, con 172 rescatados.

Lee se ha disculpado por abandonar a los pasajeros, pero dijo que no sabía que sus acciones causarían muertes masivas.

Muchos estudiantes sobrevivientes dijeron que se les repitió por altavoz que se quedaran en el buque mientras se hundía y que no recordaban haber recibido orden de evacuar antes de que se ayudaran entre sí a salir del barco.

Lee dijo que había dado una orden de evacuación a los pasajeros. Sin embargo, en un principio dijo a la prensa, unos días después de su arresto, que había retrasado la orden de evacuación porque no habían llegado equipos de rescate y temió por la seguridad de los pasajeros en las frías y agitadas aguas.

La defensa negó en el juicio cualquier colusión entre los miembros de la tripulación, afirmando que estaban confundidos, heridos y en pánico.

 

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