18 de noviembre de 2014 / 03:32 p.m.

 

India.- Policías armados con gases lacrimógenos, porras y excavadores asaltaron en India un santuario donde se cree que se refugiaba un polémico gurú, rodeado de miles de seguidores que prometieron evitar su arresto. Varias personas resultaron heridas.

El gurú, Sant Rampal, ha ignorado repetidas veces las citaciones judiciales de que comparezca para ser interrogado por el asesinato en 2006 de un hombre a manos de sus seguidores.

En los últimos días, sus seguidores acampados ante el amplio complejo formaron una cadena humana en torno a su lugar de retiro en el estado de Haryana para evitar la entrada de la policía.

Las imágenes de televisión mostraron a la policía lanzando gases lacrimógenos y empleando excavadoras para intentar abrirse paso. Además, cientos de agentes emplearon porras para pegar y separar a decenas de seguidores de Rampal, incluyendo mujeres. En un primer momento no se sabía si se habían producido arrestos.

Rampal, un ingeniero de 63 años reconvertido en gurú, salió bajo fianza en el caso de 2006, pero esos términos se cancelaron en julio después de que sus seguidores entrasen en una sala de tribunal y amenazaran a abogados.

Desde 2010, Rampal ha ignorado 43 citaciones judiciales, buscando exenciones para todas ellas. El tribunal había fijado una fecha límite para que Rampal compareciera el lunes ante el tribunal, una convocatoria que también fue ignorada.

Anupam Gupta, un mediador nombrado por el tribunal, dijo que Rampal se enfrenta a ser arrestado por no cumplir con las citaciones.

"Rampal ha dicho que está por encima de la ley del país. El gurú y sus seguidores han desafiado abiertamente al gobierno y al sistema judicial", dijo a la prensa.

Los seguidores de Rampal dicen que está demasiado enfermo para hacer el viaje de 250 kilómetros (155 millas) a la capital del estado, Chandigarh, y presentarse en el tribunal del distrito de Hisar.

Las autoridades locales cortaron los servicios de agua y luz en el complejo hace dos días, y bloquearon los suministros de comida en un intento de dispersar a la multitud. Además, la policía prohibió a la gente reunirse cerca del santuario, pero los fieles de Rampal les ignoraron, acampando en el suelo en torno al complejo.

La policía hizo advertencias con megáfonos antes de lanzar el gas lacrimógeno.

Imágenes de televisión mostraban a varias personas ensangrentadas siendo transportadas por la policía, pero no había información en un primer momento sobre cuántos habían resultado heridos. Un agente de policía en Haryana admitió que algunos periodistas habían sufrido lesiones.

"Lo que sea que ocurriera debe de haber ocurrido de forma inadvertida", aseguró Jawahar Yadav, asistente del ministro jefe de Haryana. 

FOTO: EspecialAP