AP
1 de octubre de 2017 / 08:02 a.m.

BARCELONA.- Alcaldesa de Barcelona dice que más de 460 personas resultaron heridas por el operativo policiaco contra el referendo.

El gobierno central en Madrid considera ilegal la consulta y prometió impedirla. El Ministerio del Interior indicó que 11 policías resultaron heridos.

Los agentes dispararon las balas de goma para ahuyentar a la gente que impedía que los vehículos de la policía nacional dejaran el lugar luego de confiscar cajas de boletas. El gobierno español le ordenó a la policía impedir el referéndum.

Un fotógrafo de The Associated Press vio a varias personas heridas debido a la trifulca afuera de la escuela Rius i Taule en Barcelona, donde algunas personas habían votado antes del arribo de la policía.

El presidente catalán Carles Puigdemont condenó la represión. “La violencia injustificada del Estado le avergonzará para siempre”, dijo mientras una multitud le aplaudía.

Manuel Condeminas, un hombre de 48 años que trató de impedir que la policía se fuera del sitio con las cajas de boletas, dijo que los agentes los patearon antes de usar sus batones y disparar balas de goma.

Agentes de la Guardia Civil con cascos y escudos usaron martillos para romper una puerta de cristal e ingresar al centro deportivo Sant Julia de Ramis, cerca de la ciudad de Girona. Al menos una mujer resultó herida en el forcejeo.

Los choques estallaron menos de una hora después de abrir las urnas y no mucho antes de la esperada llegada del presidente catalán Puigdemont. Los empleados de las casillas que estaban dentro del edificio reaccionaron pacíficamente y comenzaron a cantar y decir lemas en desafío a la presidencia de los policías.

El portavoz del gobierno regional catalán, Jordi Turull, dijo que el referéndum estaba en marcha en 73% de unos 6.000 centros de voto pese a la operación policial para impedirlo.

El Tribunal Constitucional de España suspendió la votación y el gobierno central dice que es ilegal. Los líderes separatistas en Cataluña dijeron que se realizaría de todas formas y prometen declarar la independencia si gana el “sí” y llamaron a 5,3 millones de votantes a acudir a las urnas.

Reporteros de The Associated Press vieron cajas de boletas en bolsas plásticas siendo llevadas a uno de los colegios electorales en Barcelona ocupados por padres, niños y activistas para asegurarse de que las casillas abrieran a las 9:00 am como se planeaba.

Las cajas de boletas, con el sello del gobierno catalán, fueron colocadas sobre mesas, en medio de vítores de votantes esperanzados que se habían congregado allí desde antes del amanecer.

Unas 2.300 localidades han sido designadas centros de votación, pero no estaba claro cuántas abrieron. El Ministerio del Interior no proveyó una cifra el sábado cuando dijo que “la mayoría” habían sido sellados y que solamente “algunos” seguían ocupados.

En un esfuerzo para superar los obstáculos, las autoridades regionales catalanas anunciaron que los votantes podrían depositar sus boletas en cualquier localidad y usar boletas impresas en casa, en lugar de en los centro de votación designados, como se dijo previamente.

Turull dijo que un grupo de académicos y profesionales servirán como observadores de la votación. Al respecto de los heridos no dio más detalles por respeto a sus familiares, dijo.

"Estamos en condiciones de poder celebrar con garantías el referéndum de autodeterminación (...) el objetivo es que todos los catalanes y catalanas puedan votar”, dijo.

El sábado el ministro de Exteriores, Alfonso Dastis dijo que el plan del gobierno catalán es antidemocrático y que va “en contra de las metas e ideales que la Unión Europea” trata de fomentar.

“Lo que están impulsando no es democracia. Es una burla a la democracia, una parodia de la democracia”, dijo el ministro español.

El Ministerio del Interior indicó que la policía ya había clausurado la mayoría de las 2.315 escuelas que servirían como centros de votación y que inhabilitó un software que se iba a utilizar en la consulta.

ilp