9 de septiembre de 2014 / 02:14 p.m.

Yemen.-  La policía yemení disparó contra manifestantes encabezados por rebeldes chiíes que marchaban hacia las oficinas del primer ministro en la capital, matando al menos a cuatro personas e hiriendo a 10, dijeron las autoridades.

La policía inicialmente lanzó gases lacrimógenos, pero luego comenzó a disparar contra la marcha, encabezada por los rebeldes hawthi que han estado combatiendo a milicias tribales suníes en el norte del país en los últimos meses y que ahora quieren derrocar el gobierno.

Las protestas amenazan con desestabilizar aún más a Yemen, el país más pobre del mundo árabe y donde las autoridades siguen enfrentadas con extremistas encabezados por la rama local de al-Qaida, que Estados Unidos considera la rama más peligrosa del grupo terrorista.

Mientras la violencia estallaba en la capital, presuntos miembros de al-Qaida, entre ellos extremistas suicidas, atacaron retenes del ejército en el sur, con un saldo de tres soldados y 10 milicianos muertos. Algunos de los extremistas murieron cuando un avión miliar yemení arrojó bombas sobre su vehículo cargado de explosivos, dijeron funcionarios de seguridad.

En la marcha en Saná murieron cuatro personas, dijeron funcionarios médicos. Testigos dijeron que al menos 10 personas resultaron heridas de bala mientras que otras fueron heridas en la estampida que siguió.

Todos los funcionarios hablaron a condición de preservar el anonimato porque no estaban autorizados a declarar a la prensa.

Las tensiones han aumentado en la capital, donde los hawthis han realizado protestas de semanas contra el gobierno, a menudo chocando con la policía y demandando que el gobierno reinstituya los subsidios a los combustibles y renuncie.

Las negociaciones para resolver la situación han sido infructuosas y los hawthis han mantenido sus protestas, acampando en el centro de Saná. El domingo, una persona murió en choques con la policía luego que ésta tratase de dispersar a manifestantes que bloqueaban el camino al aeropuerto.

Los hawthis libraron una insurgencia de seis años en el norte contra el entonces presidente Alí Abdulá Salé, que concluyó oficialmente en 2010. Tras la caída de Salé, se han enfrentado con islamistas suníes ultraconservadores en el norte, acusándoles de tornar sus bastiones e incubadoras de extremismo.

En la última semana, partidarios de Salé se han sumado a los hawthis y críticos acusan a Salé de usar las protestar para minar la autoridad de su sucesor.

El presidente Abed Rabbo Mansur Hadi disolvió el gabinete la semana pasada y prometió nombrar un nuevo primer ministro, pero los hawthis han aumentado sus protestas.

Foto: AP

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