notimex
4 de diciembre de 2015 / 03:09 p.m.

California.- En un hecho poco común, la prensa y el público en general tuvieron acceso hoy a la casa donde vivían los presuntos responsables del tiroteo en San Bernardino, California, que el pasado miércoles dejó 14 muertos y 21 heridos.

Según informaciones, los dueños de la casa habrían autorizado el acceso a la prensa y a residentes de Redland, California, pero se desconoce si las autoridades aprobaron el acceso al lugar, toda vez que las investigaciones policiacas están en curso.

BERNARDINO
En una de las mesas aparecía una copia de El Corán y muy cerca luces navideñas, fotografías familiares, un iphone, varias cajas y bolsas para municiones.| ESPECIAL

En esa casa vivían Sayed Farook y Tasheen Malik, los presuntos responsables del tiroteo del pasado miércoles que dejó 14 muertos y 21 heridos en un centro de rehabilitación en Redland, condado de San Bernardino, California.

De manera sorpresiva, la mañana de este viernes un hombre, que no fue identificado, fue el que permitió a reporteros el acceso al sitio, en donde ya no se encontraban los agentes del orden.

La casa tenía las ventanas rotas, luego que el miércoles equipos especiales se presentaron con un robot para revisar la vivienda, después que los sospechosos fueron muertos durante un enfrentamiento con la policía en una de las calles de Redland, cerca del centro de rehabilitación.

La casa se convirtió en una auténtica romería, con numerosos reporteros y camarógrafos tratando de tomar escenas en donde se observaba comida en lata, juguetes y hasta mensajes con leyendas del Islam.

En ese mismo sitio las autoridades reportaron haber encontrado en el cateo 12 artefactos explosivos, material para elaborar bombas caseras, más de dos mil balas para pistola 9 milímetros y más de dos mil 500 balas para rifle .223 y cientos de balas para rifles de asalto.

La única área que permanece clausurada es la del garaje, pero los reporteros pudieron recorrer zonas hasta el baño, en donde aún se observaba decoraciones con mensajes de bondad.

También se encontraban decoraciones navideñas y un libro que contenía las maneras de comportarse en el mundo islámico.

En una de las mesas aparecía una copia de El Corán y muy cerca luces navideñas, fotografías familiares, un iphone, varias cajas y bolsas para municiones, cartas, un pasaporte y accesorios de armas.

Este es un hecho pocas veces visto en el accionar de autoridades policiacas por la libertad que se dio para que accediera la prensa, contrario a las habituales medidas extremas que se toman en investigaciones de crímenes y más en un caso de tiroteo masivo.