12 de agosto de 2013 / 01:11 p.m.

La Casa Blanca lamentó la liberación del narcotraficante Rafael Caro Quintero y manifestó su preocupación de que se suelte a más capos.

Sostuvo que sigue el compromiso de enjuiciar a los responsables de la muerte del agente de la DEA Enrique Camarena Salazar, ocurrido en febrero de 1985.

""Estamos profundamente preocupados por la liberación de Rafael Caro Quintero"", señaló la portavoz del Consejo Nacional de Seguridad de la Casa Blanca, Caitlin Hayden.

En una alusión a Ernesto Fonseca Carrillo, Don Neto, la Casa Blanca dijo tener reportes de que otros individuos conectados con el asesinato de Camarena Salazar pueden ser liberados.

Abogados de Fonseca Carrillo señalaron este fin de semana que presentaron una apelación para la excarcelación de Don Neto bajo los mismos argumentos.

""Seguimos tan comprometidos a que Caro Quintero y otros implicados en este crimen enfrenten la justicia en Estados Unidos, como lo estuvimos inmediatamente después del asesinato de KikiCamarena, y trabajaremos para ello de cerca con las autoridades mexicanas"", dijo la Casa Blanca.

El viernes la Administración Federal Antidrogas (DEA, por sus siglas en inglés) se declaró ""profundamente consternada"" por la decisión de una justicia mexicana de dejar en libertad a Caro Quintero e indicó que buscará asegurar que sea procesado en Estados Unidos.

El narcotraficante salió en libertad el viernes del penal de Puente Grande Jalisco, luego de que le fuera concedido un amparo por el segundo tribunal unitario.

El fallo indica que Caro Quintero cumplió su sentencia por narcotráfico por lo que fue ordenada su libertad inmediata e indicó que los crímenes que se imputaron debieron ser litigados en el fuero estatal, no en el fuero federal.

Este sujeto fue sentenciado a 40 años por su conexión con el secuestro, tortura y asesinato del agente especial Enrique Camarena Salazar en febrero de 1985.

Estados Unidos dijo que mantiene a Caro Quintero como uno de los criminales más buscados e indicó que enfrenta cargos en esta nación por el asesinato de Camarena Salazar y por la posesión de mariguana y cocaína con fines de distribución, entre otros.

Michael McCaul, presidente de la Comisión de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes, dijo que la liberación es una prueba para el presidente mexicano Enrique Peña Nieto, quien debe hacer que el narcotraficante vuelva tras las rejas.

Brian Fallon, portavoz del Departamento de Justicia, indicó que el secretario de Justicia Eric Holder está en contacto con México para transmitir las preocupaciones de su país tras la liberación de Caro Quintero.

McCaul dijo que la decisión de revocar la sentencia es “insultante”. El legislador dijo que Caro Quintero es ""un asesino a sangre fría y lo ha sido durante 28 años"". Agregó que ""no es una buena señal para el nuevo gobierno en estos momentos”"".

Agencias