AP
26 de mayo de 2015 / 12:03 p.m.

Bagdad.- Irak anunció el martes una operación para expulsar al grupo Estado Islámico de la provincia occidental de Anbar, cuya capital, Ramadi, fue tomada por los extremistas este mes.

La televisora estatal iraquí anunció que la campaña contará con apoyo de milicias chiíes y suníes para reforzar al ejército, pero no dio más detalles. No hubo indicios de algún movimiento inmediato en tierra tras el anuncio.

El grupo Estado Islámico se apoderó de gran parte de Anbar a inicios de 2014 y se apoderó de Ramadi a principios de mayo, lo que marcó una gran derrota para las fuerzas iraquíes, que habían progresado consistentemente en su lucha contra los extremistas durante los últimos meses, con la ayuda de los ataques aéreos comandados por Estados Unidos.

La operación se da unos pocos días después de que funcionarios estadounidenses, incluyendo el secretario de defensa, Ash Carter, criticaron a las fuerzas iraquíes al decir que sus tropas huyeron ante los avances de EI en Ramadi sin presentar resistencia y dejando atrás armamento y vehículos para uso de los extremistas.

Pero Bagdad defendió a sus tropas y aclaró rápidamente que se realizaban los preparativos militares para lanzar una contraofensiva a gran escala en Anbar, en la que se involucraría a las milicias chiís. Eso generó temores ante la posibilidad de violencia sectaria en la provincia Suní, escena de protestas y críticas en contra del gobierno pro chií en Bagdad.

Un portavoz de las milicias chiíes señaló el martes que la operación "no durará mucho" y que las fuerzas iraquíes tienen rodeada Ramadi por tres costados.

Se utilizará un nuevo armamento durante la batalla "que sorprenderá al enemigo", dijo Ahmed al-Assadi, quien también es miembro del parlamento. Añadió que también existe otra operación al norte de la provincia cercana de Salahuddin.

De acuerdo a los planes, las fuerzas que combaten en Salahuddin rodearán Ramadi por el costado nororiental, agregó.

La operación de Anbar tiene como objetivo recuperar las rutas de suministro y recapturar, en un principio, las afueras de Ramadi, no toda la ciudad, de acuerdo al concejal provincial Faleh al-Issawi y el jefe tribal Rafie al-Fahdawi.

Ambos comentaron a The Associated Press que ya se realizaban combates y ataques aéreos al oeste y sur de Ramadi, agregando que se armará a más combatientes suníes a partir del miércoles para integrarse a la batalla.

Fuerzas de seguridad y milicianos suníes que han combatido a los extremistas en Ramadi durante meses, colapsaron ante los avances del grupo Estado Islámico sobre la ciudad a principios del mes.

Los extremistas no solo consiguieron nuevo territorio a 115 kilómetros al oeste de Bagdad, sino que también un gran arsenal abandonado por las fuerzas gubernamentales durante su huida.