AP
17 de agosto de 2015 / 09:12 a.m.

Egipto.- El presidente egipcio, Abdel Fatá el Sisi, firmó el lunes una nueva ley antiterrorista, según medios estatales, promulgando un texto que ha provocado críticas de algunos políticos y grupos de derechos.

El artículo 54 de la ley, publicada el lunes por la agencia estatal de noticias MENA, utiliza una amplia definición de terrorismo y en una cláusula la define como cualquier acto que altere el orden público por la fuerza.

También prescribe duras sentencias de cárcel para una amplia gama de delitos, desde fomentar o instar a "delitos terroristas" a dañar instituciones o infraestructuras del estado como edificios militares o gubernamentales, tribunales, conexiones eléctricas o gasoductos y yacimientos arqueológicos.

La ley también contempla cuantiosas multas de 200 mil o 500 mil libras egipcias (entre 26 mil y 64 mil dólares) por publicar "noticias o comunicados falsos" sobre atentados, así como noticias que contradigan los informes del Ministerio de Defensa.

Egipto lleva unos dos años sin Parlamento y el Sisi ejerce la autoridad legislativa. Cualquier debate se celebra principalmente en medios afines al gobierno o a puerta cerrada.

El gabinete aprobó el borrador el mes pasado, dos días después de la muerte del fiscal general, Hisham Barakat, en un atentado con coche bomba en un acomodado barrio de El Cairo. El mismo día de la aprobación del gabinete, milicianos islámicos lanzaron un prolongado ataque para tratar de capturar una localidad en el norte de Sinaí, con varios atentados suicidas contra el Ejército y horas de combates contra los soldados.

El consejo de Estado —un organismo judicial que puede vetar leyes y asesora al gobierno en temas legales— revisó el borrador e hizo algunos cambios la mayoría a petición del gobierno, según dijo antes un miembro del consejo. El gabinete revisó después el texto para analizar los cambios solicitados por los representantes de la judicatura, cuya opinión no es vinculante.

En el funeral de Barakat, el Sisi se mostró visiblemente enojado y afirmó que los tribunales deben actuar más rápido. Su descontento se vio igualado por el de periodistas que pedían en televisión una rápida ejecución de las condenas de muerte emitidas contra islamistas como el expresidente Mohamed Morsi, derrocado por el ejército en 2013 en medio de protestas masivas en su contra.

El gobierno también ha reaccionado con agresividad ante los medios extranjeros, a los que las autoridades y los medios progobierno acusan de exagerar la escala de los ataques en el Sinaí. El portavoz del ejército ha advertido a medios egipcios que no empleen despachos de medios extranjeros.