— BRAULIO CARBAJAL
3 de septiembre de 2013 / 04:35 p.m.

Ciudad de México  • La iniciativa de reforma hacendaria que presentará a más tardar el próximo 8 de septiembre el gobierno federal no será tan ambiciosa como se esperaba en un inicio, aseguró Marco Oviedo, economista en jefe de Barclays.

En reunión con medios, el especialista del grupo financiero explicó que esto es por el poco margen de maniobra que se tiene, debido a la debilidad que ha mostrado la economía en el primer semestre del año, dado que una reforma con cambios importantes, podría llevar al país a la recesión.

 

Aunado a lo anterior, aseguró que el gobierno de Enrique Peña Nieto le apuesta más a la reforma energética y una mayor discusión en torno a la hacendaria complicaría su aprobación.

 

No obstante, Oviedo estima que en el mediano plazo, la ley en materia hacendaría tal y como se prevé, tendría la capacidad de aportar entre 1.5 y 1.6 puntos porcentuales adicionales al producto interno bruto (PIB).

 

Detalla que desde su perspectiva, ésta no contendrá un IVA generalizado en alimentos y medicinas.

 

Sin embargo, sí eliminará el subsidio a la gasolina, acabará con algunos beneficios fiscales, impondrá impuestos en alimentos chatarra y hará que contribuyan más los que más tienen, dijo.