NOTIMEX
21 de agosto de 2015 / 02:36 p.m.

Washington.- La deportación inmediata de los inmigrantes indocumentados que sean detenidos en la frontera será una prioridad bajo la administración de Barack Obama en su esfuerzo para disuadir la migración ilegal originada desde Centroamérica.

Gil Kerlikowske, comisionado de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), dijo que el mensaje que se busca dejar en claro a los inmigrantes indocumentados es que no habrá justificante alguno que impida su salida del país si son detenidos en la frontera.

“La gente que cruce ahora de manera ilegal será deportada sin importar su edad, si no califican para protección humanitaria”, dijo el funcionario a periodistas durante una rueda de prensa para ofrecer una actualización de la campaña de información “Conoce los Hechos”.

Kerlikowske dijo que la campaña iniciada en julio y que concluirá este 5 de octubre ha cobrado mayor importancia frente a la reducción en las detenciones en la frontera durante este año fiscal, manteniendo la tendencia iniciada en el año fiscal 2015.

Explicó que la campaña de anuncios en radio y televisión en español en México, así como en Centroamérica, junto con mensajes en redes sociales, busca generar mayor conciencia sobre las leyes de migración de Estados Unidos.

“Lo que se busca es disuadir a personas en El Salvador, Guatemala y Honduras y México para que viajen hacia el norte, y como todos sabemos es un viaje que puede ser muy peligroso”, indicó.

De acuerdo con cifras oficiales, durante en el año fiscal 2014 las detenciones en la frontera sur sumaron 380 mil, en tanto que en el actual, hasta junio anterior, la cifra se colocó en 240 mil, una baja de 36 por ciento.

Kerlikowske dijo que esta baja ha venido aparejada de una reducción en los cruces de menores de edad que viajan solos, “y si este ritmo se mantiene como se espera, la cifra que anticipamos para el fin del año fiscal será la más baja desde 1970”.

El año pasado más de 50 mil menores de edad que viajaron solos, huyendo de la violencia en El Salvador, Honduras y Guatemala fueron detenidos en la frontera, dando lugar a una crisis que obligó al gobierno federal a reforzar la vigilancia en esa zona.

“Este año no hemos visto un regreso a los elevados cruces que vimos el año pasado”, dijo el funcionario, aunque reconoció que las detenciones durante julio pasado a través de la frontera con California registraron un incremento.

Francisco Palmieri, Subsecretario de Estado Adjunto interino para el Hemisferio Occidental, se dijo confiado que si el Congreso autoriza los mil millones de dólares solicitados por el gobierno para apoyar programa de desarrollo en las tres naciones centroamericana, la cooperación con esos gobiernos en este frente mejorara sustancialmente.