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12 de mayo de 2016 / 10:10 a.m.

Brasilia.- Tras suspendida de la presidencia de Brasil, Dilma Rousseff dijo que el proceso de impeachment es un fraude e insistió que es víctima de un golpe de Estado.

Antes de dejar el Palacio de Planalto, la sede la presidencia, y rodeada por docenas de partidarios, aseguró que seguirá luchando para enfrentar los cargos y confía en que será declarada inocente y terminará su mandato, el cual concluye hasta 2018.

"He podido cometer errores, pero no he cometido crímines. Estoy siendo juzgada injustamente", dijo.

“La lucha por la democracia no tiene fin (...) Es una lucha que se puede ganar y vamos a ganar", puntualizó.

Rousseff, de 68 años, fue impugnada por supuestamente maquillar el presupuesto federal. Sus detractores afirman que utilizó trucos contables para ocultar un déficit disparado y reforzar a un gobierno en problemas.

El juicio político puede durar hasta 6 meses, tiempo que el vicepresidente Michel Temer estará a cargo como presidente interino.