NOTIMEX
23 de diciembre de 2015 / 02:49 p.m.

Mogadiscio.- El gobierno de Somalia prohibió las celebraciones de Navidad y Año Nuevo, argumentando cuestiones de seguridad ya que al ser un país de mayoría musulmana podrían provocar ataques del grupo islamista radical Al Shabaab.

Al anunciar la prohibición, el director general del Ministerio somalí de Asuntos Religiosos, Mohamed Khayrow, afirmó que todos los eventos relacionados con las fiestas de Navidad y Año Nuevo son contrarios a la cultura islámica y podrían socavar la fe de la comunidad musulmana.

Precisó que será ilegal realizar cualquier actividad relacionada con esas festividades y advirtió que las fuerzas de seguridad del país tienen la orden de detener toda celebración de ese tipo.

El jeque Barud Gurhan, del Consejo Supremo Religioso de Somalia, explicó por su parte que las celebraciones no musulmanas podrían provocar la ira de los militantes de Al Shabaab, que luchan desde 2007 para tratar de imponer su interpretación estricta del Islam en el país.

“Advertimos contra las celebraciones de estas fiestas que no tienen ninguna relación con los principios de nuestra religión”, puntualizó Gurhan al señalar que hacerlo podría alentar a los islamistas armados a llevar a cabo ataques.

Así, los somalíes quedan privados este año de las celebraciones de origen Occidental, aunque esta no es la primera vez que se prohíben en el país, ya que la misma interdicción se implementó en 2013, de acuerdo con reportes del sitio web de noticias Afrik.com.

El año pasado, las autoridades del país permitieron las celebraciones, pero los combatientes de Al Shabaab perpetraron un ataque en Navidad contra el aeropuerto de Mogadiscio, capital somalí, que se saldó con la muerte de 12 personas.

Desde que comenzó su campaña violenta, Al Shabaab -vinculado a la red extremista Al Qaeda- comete de manera regular ataques en el país contra objetivos del gobierno y de naciones occidentales.

El grupo logró tomar el control de gran parte de Somalia hasta 2011, cuando sus militantes fueron expulsados de Mogadiscio por las fuerzas de la Unión Africana (UA) desplegada en el país, pero continúa lanzando ataques.

Entre los atentados más graves se encuentra un asalto importante en un hotel utilizado por los funcionarios del gobierno y legisladores, en noviembre pasado, en el que más de una docena de personas murieron.