10 de septiembre de 2013 / 01:47 a.m.

Ciudad de México • La reforma hacendaria presentada por el Presidente Enrique Peña Nieto propone una nueva deuda de 2.9 puntos del PIB en este año y 4.1 el siguiente, explicó Luis Foncerrada, director del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), en el programa "En 15" con Carlos Puig.

Con enorme renta petrolera el gasto se ha incrementado; es una mentira decir que no crece la deuda con la reforma hacendaria, el endeudamiento son recursos financieros, señaló el director del CEESP.

Familias y empresas gastan mucho más eficiente que el gobierno. Por eso habría que hacer otra cosa, hoy estamos subsidiando a los que más gastan, puntualizó.

Respecto al tema de consolidación, detalló que estámos de acuerdo en que se modifiquen por los excesos y abusos que había. En el tema de diferimiento, creemos que puede afectar en que ya no se podrá deducir totalmente las inversiones.

Carlos Serrano, economista en jefe de Bancomer, señaló que la Reforma es insuficiente porque no ataca de lleno el gran problema fiscal que existe en México; ya que tenemos un nivel de recaudación muy bajo, somos el país que menos recuda impuestos en la OECD uno de los que menos recuda en América Latina.

Explicó que el resultado de esta reforma es que se recaudará entre 1.4 y 1.8 por ciento más del PIB de los cuales la mitad se irá a financiar la pensión universal, un punto se irá a estados y municipios, con lo cual el remanente no es suficiente para que el país pueda aumentar la inversión pública; sobre todo en la inversión de infraestructura que es lo que realmente se necesita para que pueda aumentar la competitividad, la productividad y que el país crezca más.

Manuel Molano Director, general adjunto IMCO, apuntó que en la reforma hay un efecto importante de corrección a incentivos a largo plazo, pero le hizo falta más progresividad en la tasa de ISR personal, ya que en México llegas muy rápido a la tasa máxima, en donde están aquellos que tienen más de 500 mil pesos de ingresos por año, por lo que considera que al último decil de ingreso, es decir a los que ganan más de 500 mil pesos se les podría extraer progresivamente mucho más como ocurre en países como Chile.

Resaltó que la reforma ni es seguridad, ni es social, ni es universal; ya que para que hubieras podido transitar aun esquema universal tendría que haberse hecho una desaparición de los regímenes contributivos, lo cual es demasiado costoso para la hacienda pública en el corto plazo. Se tendría que generar un esquema alternadito que sustituya al IMSS, ISSSTE y Seguro Popular y eso no está en la mesa, hay un parche pero no está el cómo, finalizó.

Redacción