NOTIMEX
12 de julio de 2015 / 05:41 p.m.

Bruselas.- Las discusiones entre Grecia y el resto de la zona del euro sobre un posible tercer rescate se encuentran bloqueadas por la exigencia de sus socios para que Atenas confíe a un fondo independiente con sede en Luxemburgo la privatización de bienes nacionales por un valor de 50 mil millones de euros.

Reunidos desde las 14:00 GMT en Bruselas, los gobernantes de la unión monetaria pusieron delante del primer ministro heleno, Alexis Tsipras, cuatro páginas de exigencias, elaboradas por sus ministros de Finanzas durante una maratónica reunión calificada de “muy difícil” por los participantes.

De no aceptarlas, Grecia tendría la “opción” de salir de la zona del euro por un período de cinco años y solicitar la renegociación de su deuda.

“En caso de que no llegue a un acuerdo, se debería ofrecer a Grecia la pronta negociación de una suspensión de cinco años de la zona del euro, con una posible reestructuración de la deuda”, dice la última línea del documento que sirve de base para la cumbre de los 19.

Entre las medidas exigidas por los socios del euro se incluyen cambios a los sistemas de impuestos y de pensiones más profundos que los propuestos por Atenas en su última oferta, que deberían aprobarse por el Parlamento heleno como precondición para lanzar las negociaciones del tercer rescate.

El gobierno también debería “comprometerse formalmente” a adoptar reformas “ambiciosas” en el mercado de bienes, liberalizar determinadas profesiones, facilitar los despidos y privatizar la compañía nacional de distribución de energía.

En el documento también destaca la exigencia de “enmendar o compensar legislaciones adoptadas en 2015” sin el consentimiento de las instituciones prestamistas.

Ello supone las pocas leyes que el partido de extrema izquierda de Syriza pudo aprobar en sus cinco meses de gobierno.

Según fuentes diplomáticas, Tsipras habría aceptado todas las medidas, con excepción de la transferencia de los activos griegos al fondo en Luxemburgo, que la zona del euro juzga necesario para garantizar que será reembolsada tras un nuevo préstamo a Atenas.

En los pasillos del Consejo Europeo, donde se encuentran reunidos los líderes de la zona del euro, muchos funcionarios afirman que el listado de exigencias es la “máxima humillación” para Grecia.

Miembros del gobierno griego acusan a Alemania, impulsora de las propuestas, de estar buscando derrumbar a Tsipras con la iniciativa, una opinión compartida por muchos diputados europeos de izquierda.