AP
23 de julio de 2017 / 12:41 p.m.

LONDRES.- Personas que quieren que un bebé británico gravemente enfermo reciba un tratamiento experimental al que se oponen sus médicos protestaron el domingo, al tiempo que funcionarios del hospital denunciaron haber recibido amenazas de muerte.

Un pequeño grupo de 20 personas que apoyan a los padres del bebé Charlie Gard, incluyendo algunos de Estados Unidos, se congregaron el domingo por la tarde junto al Alto Tribunal en Londres, donde el lunes se reanuda el proceso legal con nueva evidencia médica.

Charlie padece un raro mal genético y sufre daños cerebrales. Su caso, que enfrenta los deseos de sus padres con la posición de los médicos que lo tratan, ha generado atención internacional.

Sus padres están batallando para conseguirle más tratamiento, pero el Great Ormond Street Hospital dice que el tratamiento experimental no resultará y solamente causará al niñito de 11 meses más sufrimiento. Los médicos argumentan que el soporte artificial de vida debería ser desconectado y Charlie debería recibir atención paliativa.

La presidenta del hospital Mary MacLeod dijo que se contactó a la policía de Londres a causa de numerosas amenazas recibidas por los empleados.

"Empleados han sido hostigados en la calle y en la internet”, dijo. “Miles de mensajes abusivos han sido enviados a médicos y enfermeras cuyas vidas están dedicadas a cuidar de niños enfermos. Muchos de esos mensajes son amenazadores, incluyendo amenazas de muerte”.

Los padres de Charlie han perdido todos sus reclamos previos en las cortes, incluyendo uno ante la Corte Europea de Derechos Humanos.

Pero el papa Francisco y el presidente estadounidense Donald Trump han expresado interés en el caso y el hospital pidió una nueva audiencia en las cortes para considerar lo que la familia dice es nueva evidencia.


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