23 de abril de 2014 / 12:15 a.m.

La Paz.— En una protesta que no tiene precedentes en Bolivia, unos 2 mil militares de bajo rango no asistieron a sus cuarteles a nivel nacional, dijo uno de los líderes de los uniformados, y más de 500 salieron a las calles de La Paz el martes para protestar contra el despido de cuatro cabecillas del movimiento que exige cambios en las Fuerzas Armadas.

En traje de servicio, sargentos y suboficiales trotaron por las calles lanzando arengas contra sus jefes y detonaron petardos entre aplausos de los transeúntes.

"No hemos ido a trabajar hoy, y tengo el reporte que a nivel nacional no han ido a trabajar unos 2 mil, entonces estamos masificando nuestras protestas", dijo un suboficial que esta liderando el movimiento y que no quiso ser identificado por miedo a que los destituyan como a cuatro de sus colegas.

No ha habido de inmediato un informe oficial o castrense sobre lo aseverado por el suboficial.

A la protesta se sumaron más de 10 esposas de los militares en varias ciudades con una huelga de hambre.

El alto mando militar y el Ministerio de Defensa, enviaron una propuesta para dialogar, pero los militares la rechazaron por no incluir sus demandas en ellas.

¿Dónde se ha visto que por ser suboficiales, no puedan aspirar a ser más? No pueden acceder a cursos superiores, los ven como ovejas que solo acatan ordenes, que no pueden opinar pero no se dan cuenta que son miembros de las Fuerzas Armadas que también tienes derecho a tener las mismas oportunidades de todos los profesionales", explicó la representante de las esposas de los suboficiales y sargentos Sandra López.

"El presidente ha formado parte de las Fuerzas Armadas, siendo soldado, él sabe la realidad de nosotros y el promueve la igualdad por eso pedimos reunirnos con él", dijo el suboficial, mientras marchaba la mañana del martes.

En Bolivia el escalafón son soldados, sargentos y suboficiales después están en el rango de oficiales, subtenientes, tenientes, capitanes y generales.

Los militares de bajo rango iniciaron la protesta la semana pasada para exigir igualdad de oportunidades laborales y de estudio con los oficiales, pero el martes ganaron las calles después que el ministro de Defensa, Rubén Saavedra anuncio la baja de los cuatro líderes de la protesta.

Saavedra calificó la víspera como una "acción de rebeldía" de los mandos bajos, pero el martes, tras conocerse la marcha callejera, dijo que el diálogo está abierto si siguen los mandos regulares.

Los militares rebeldes se quejan de discriminación por parte de sus superiores y en su pliego de demandas exigen "un cambio doctrinario" de las fuerzas armadas para la eliminación de la categoría de suboficiales y sargentos" que ha servido para discriminarlos y que en su lugar sean llamados como "oficiales técnicos".

Asimismo, demandan participar en la redacción de una nueva ley castrense que incluya esos cambios. También exigen "dejar sin efecto" las sanciones a sus líderes y el "cese de todas las medidas de represión".

Entre las conquistas de los militares lograron que la Escuela Militar de Ingeniería, desde el 2015 abra sus puertas a los militares de bajo rango a nivel de carreras de licenciatura, en esa casa de estudio privada, administrada por militares.

También poden tener representantes en el Tribunal de Justicia, sólo integrado por jefes militares, según un pliego de peticiones que presentaron al alto mando.

"Nosotros los suboficiales o sargentos somos juzgados por un tribunal que es netamente de oficiales. ¿No cree usted que por lo menos haya también suboficiales? Si los jefes se juzgan entre ellos", agregó el suboficial.

En todo el país hay unos 11 mil suboficiales y sargentos de un total de 40 mil en total.

AP