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2 de septiembre de 2015 / 10:38 a.m.

México.- Diversas fotografías del Papa Francisco solidarizándose y compadeciéndose por los enfermos han causado impacto en el mundo, creando la idea de que su principal preocupación son los enfermos; sin embargo, este próximo año jubilar su prioridad será otra: otorgar el perdón a quienes hayan practicado el aborto y se encuentren arrepentidos de corazón.

El Papa argentino se ha caracterizado por su especial atención a las personas que padecen de algún tipo de enfermedad y dedicarles algún tiempo en cada audiencia general, e inclusive el pasado mes de agosto, como respuesta a una carta que el presidente de los Servicios Sacerdotales de Urgencia en Argentina, Manuel Martín, envió contando los avances de estos años, el pontífice exhortó a velar por la salud de los enfermos e intensificar el cuidado y asistencia hacia ellos, e incitó a aprovechar el próximo Jubileo de la Misericordia para trabajar más en “la misión de acudir con afecto y asistir con ternura a enfermos y moribundos”.

Sin embargo, éste próximo Año Santo Católico centrará la atención en el tema del aborto.

Mediante una carta al presidente del Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización, Salvatore “Rino” Fisichella, Francisco dio a conocer su decisión de otorgar a todos los sacerdotes la facultad para absolver el pecado del aborto a lo largo del próximo Jubileo de la Misericordia.

La prioridad que le da a quienes han pasado por esa situación se debe a que el pontífice, según relata, piensa en el drama existencial y moral que viven las mujeres que han practicado el aborto.

“He encontrado a muchas mujeres que llevaban en su corazón una cicatriz por esa elección sufrida y dolorosa […] Lo sucedido es profundamente injusto; sin embargo, sólo el hecho de comprenderlo en su verdad puede consentir no perder la esperanza”, manifestó.

Por ello, Francisco comunicó su decisión de conceder a todos los sacerdotes la facultad de absolver del pecado del aborto a quienes lo han practicado y, arrepentidos de corazón, piden por ello perdón.

“El Jubileo siempre ha sido la ocasión de una gran amnistía, destinada a hacer partícipes a muchas personas que, incluso mereciendo una pena, sin embargo han tomado conciencia de la injusticia cometida y desean sinceramente integrarse de nuevo en la sociedad dando su contribución honesta.”, explicó el Papa.

El próximo año jubilar será del ocho de diciembre próximo al 20 de noviembre de 2016.