7 de febrero de 2014 / 07:48 p.m.

SOCHI, Rusia.- El presidente ruso, Vladimir Putin, asistirá el viernes a la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi decidido a demostrar que los ataques de militantes y las polémicas por los derechos de homosexuales y los excesivos gastos no eclipsaron los preparativos del evento.

Putin ha apostado su reputación en la organización de unos Juegos seguros y exitosos en la localidad de Sochi, ubicada a orillas del Mar Negro, donde un espectáculo ante 40.000 espectadores en el nuevo Estadio Olímpico Fisht marcará el inicio del programa deportivo completo.

El mandatario ruso estará acompañado por líderes de China, Japón y otros 40 países, en una clara muestra de apoyo a pesar de las protestas internacionales por una ley aprobada el año pasado que prohíbe la "propaganda gay" en menores de edad, una medida que según los críticos restringe los derechos de los homosexuales.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama; el mandatario francés, Francois Hollande; el primer ministro británico, David Cameron, y el presidente alemán, Joachim Gauck, no asistirán a los Juegos, en un claro gesto de desaire hacia el líder ruso.

La delegación estadounidense, en tanto, incluye a representantes abiertamente homosexuales.

Parte de los 37.000 agentes de seguridad destinados al evento están en alerta máxima tras las amenazas de grupos de militantes islámicos de la región del Cáucaso Norte, cercana a la cita deportiva que se desarrollará entre el 7 y el 23 febrero y que tuvo un costo estimado de 50.000 millones de dólares.

Guerrillas separatistas que buscan un estado islámico independiente en Chechenia y las regiones vecinas del sur de Rusia han prometido interrumpir los Juegos, ya que dicen que se llevarán a cabo en tierras confiscadas a las tribus del Cáucaso en el siglo XIX.

A pesar del "anillo de acero" impuesto por las autoridades en los alrededores de las sedes, las fuerzas rusas temen que una mujer sospechosa de planear un atentado suicida podría haber superado las barreras de seguridad.

Analistas de seguridad creen que un ataque es probable en Rusia más en otro lugar en estos momentos con el propósito de humillar a Putin, quien lanzó una guerra para aplastar una rebelión chechena en 1999.

Dos atentados suicidas provocaron la muerte de al menos 34 personas en diciembre en Volgogrado, una ciudad ubicada a 700 kilómetros al noreste de Sochi.

El alcalde de Moscú, Sergei Sobyanin, llamó el viernes a través de Twitter a que las personas de la capital rusa estén "especialmente atentas y cuidadosas en el metro, en el transporte terrestre, en estaciones de tren, etc" ante el inicio de los Juegos.

Reuters