notimex
9 de diciembre de 2015 / 04:12 p.m.

Moscú.- El presidente de Rusia, Vladimir Putin, invitó hoy a expertos británicos a participar en el análisis de los datos de las cajas negras del bombardero ruso Su-24 derribado por Turquía hace dos semanas, informó el servicio de prensa del Kremlin.

Durante una conversación telefónica para coordinar los esfuerzos de sus gobiernos en la lucha contra el Estado Islámico (EI), el primer ministro británico, David Cameron, expresó a Putin sus condolencias por el derribo del avión y la muerte del piloto ruso.

Cameron manifestó sus condolencias por el derribo del avión militar ruso y Putin invitó a especialistas británicos a participar en la decodificación de la información de los registradores de vuelo del Su-24”, dijo el Kremlin.

Putin ordenó la víspera que las cajas negras del Su-24, recuperadas por el ejército ruso, sólo se abran en presencia de expertos extranjeros.

En su conversación telefónica, por iniciativa de Reino Unido, Putin y Cameron hablaron sobre los problemas de seguridad en Medio Oriente, los esfuerzos por solucionar el conflicto en Siria y la amenaza que representa el EI.

Ambos dirigentes acordaron que Reino Unido y Rusia “deben trabajar unidos, junto con sus aliados internacionales, para hacer frente al EI, así como en el proceso político para llevar la paz a Siria”, reportó por su parte un portavoz del gobierno británico.

Asimismo, coincidieron en que las acciones militares no servirán por sí solas para derrotar a los yihadistas, y Cameron subrayó la necesidad de que Siria cuente con un gobierno que “el pueblo pueda apoyar”.

Este miércoles, el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, aseguró que los bombardeos rusos contra opositores moderados están “reforzando” al EI y acusó a Rusia de llevar a cabo una campaña de “limpieza étnica” en Siria.

Rusia está intentando llevar a cabo una limpieza étnica en el norte de la región de Latakia para expulsar a la población turcomana y sunita que no tiene buenas relaciones con el régimen sirio”, dijo Davutoglu a la prensa extranjera en Estambul.

Agregó que Moscú intenta así “proteger sus bases”, en referencia a la base aérea siria que Rusia utiliza para sus operaciones militares en el país árabe y la base naval de Tartus, unos 70 kilómetros al sur.

A petición del presidente sirio, Bashar al Assad, Rusia comenzó el pasado 30 de septiembre sus ataques aéreos en Siria dirigidos contra el EI, en una campaña que ha debilitado a los yihadistas, pero que Estados Unidos la considera una maniobra para apoyar al régimen sirio.