5 de enero de 2013 / 05:29 p.m.

México  Las coordinaciones de PRI, PAN y PRD en el Senado demandaron mayor participación dentro del Pacto por México y que los temas se discutan sin albazos, ya que al final de cuentas deben ser aprobados por el Legislativo.

El priista Emilio Gamboa explicó que su partido también está pidiendo a los negociadores del acuerdo participar más. “Lo hemos puesto en la mesa de los que están llevando a cabo el pacto. Queremos participar más como legisladores. Todo lo que salga de la negociación va a llegar a las cámaras de Diputados y Senadores, y es mejor conocerlo antes.

En ese sentido, dijo: “Nosotros creemos que podemos enriquecer el trabajo que han hecho muy bien los representantes del gobierno de Peña Nieto y los tres presidentes de los partidos”.

Las tres fuerzas políticas celebraron, en días pasados, la aprobación de al menos media docena de reformas constitucionales y legales durante los primeros meses de trabajo del periodo ordinario de sesiones, al calificarlo como uno de los más exitosos de los últimos años.

Sin embargo, entre la oposición la celeridad con que se procesaron los temas, como la reforma educativa y la laboral, generó molestia entre sus integrantes. Los senadores del PAN y del PRD advierten que los acuerdos contenidos en el Pacto por México se discutirán, en adelante, sin prisas, sin albazos y sin más fast track de por medio.

En el PAN y el PRD se subraya que el pacto no será una camisa de fuerza, más bien será el piso de las negociaciones, pero no el techo de las mismas.

Las propias dirigencias ya fueron advertidas de esa postura. En un encuentro privado de panistas con su presidente, Gustavo Madero, los legisladores pidieron explicaciones de los alcances que tendrá la firma de Acción Nacional en este acuerdo, al señalar algunos, como Ernesto Ruffo y Roberto Gil, que no pueden discutirse reformas con tantas prisas.

A su vez, el presidente nacional del PRD, Jesús Zambrano, también habló con los senadores perredistas y escuchó sus reclamos, comprometiéndose a que si bien el partido no retirará su firma del acuerdo, se les dejará en libertad de tomar sus decisiones dentro del legislativo.

En entrevistas por separados, panistas que se han autodenominado como el “grupo rebelde” de la bancada, como Javier Corral, Ernesto Ruffo y Marcela Torres, entre otros, hicieron notar que de septiembre a la actualidad, cuando Acción Nacional ya no está en la Presidencia, la situación al interior del grupo cambió y que hoy el coordinador, Ernesto Cordero, está más receptivo, por lo que hay confianza en que se atenderá la preocupación de procesar las reformas sin prisas.

“Yo no creo que haya inconformidad o rechazo, lo que hay es una legitima petición de que el pacto tenga tiempos más holgados para el procesamiento de las iniciativas y, sobre todo, que no sea una camisa de fuerza en términos de contenidos, que sea un piso, no un techo”, dijo Javier Corral al agregar que el contenido y las propuestas no muestran objeción, porque contiene un gran número de las propuestas que se han presentado en las cámaras en los últimos años.

“Donde está la inquietud es en el procesamiento entre cámaras y por supuesto en la compartición de la información en relación a la elaboración de las iniciativas”, añadió.

Asimismo, confió en que la integración de grupos de trabajo, acordado con la dirigencia nacional del partido, ayudará, pero demandó reconocer que son las cámaras del Congreso donde se procesa “y por eso hay que afinar el método”.

En tanto, la senadora Marcela Torres compartió la preocupación, al señalar que no hay problema con el contenido del pacto, porque recoge propuestas que han sido bandera de Acción Nacional, pero no se puede esperar que acuerdo sea el techo de las negociaciones.

“Creo que mi obligación es trabajar por los mexicanos, estoy a favor del pacto, pero es un piso mínimo. Nosotros somos los que hacemos las leyes y es importante que se nos dé el tiempo y el espacio para poder sacar adelante las leyes de mejor manera”, consideró.

En ese sentido, Ernesto Ruffo hizo notar que cuando inició la legislatura había un comportamiento “distinto” entre sus compañeros plurinominales, encabezados por Ernesto Cordero, pero ahora el coordinador ya consulta con todos y es la mayoría la que resuelve.

“Ya no están tan calderonistas. Yo me friccionaba más al principio que ahorita y eso me lleva a andar muy pegadito con Corral y todo eso; Corral está igual de rebelde que yo, pero ahorita hasta Corral anda mansito, y es por eso, porque se han ido abriendo y eso está bien, creo que se ha venido descongelando el Calderonismo”, dijo.

Además, resaltó que hay conciencia de que los temas incluidos en el Pacto por México deben discutirse a fondo, sin premura y en condiciones que permitan al panismo hacer valer sus planteamientos, aun cuando se sabe que no son la mayoría, porque en la reforma educativa los tiempos se acortaron mucho para que el Senado hiciera una revisión a fondo.

“Hace unos días estuvimos con Madero, porque ya ve esto del pacto, vino aprobado por él, pero los de la fracción no tuvimos participación, a nosotros nos vinieron a avisar y yo le dije que estaba un tanto confundido con estos hechos recientes. Reconozco que el CEN es el que autoriza al presidente nacional y estos asuntos del pacto son del partido, pero yo como senador de Baja California voy a analizarlo y voy a decidir en lealtad a los bajacalifornianos, que son los que votaron por mí”, sentenció.

En el PRD, senadores como Dolores Padierna y Alejandro Encinas también adelantan que las reformas por venir contenidas en el pacto no van a pasar sin una amplia discusión y van a insistir en que se regulen las iniciativas preferentes, de las que seguramente echará mano Enrique Peña Nieto para arrancar el próximo periodo legislativo de febrero.

“No vamos a permitir ni albazos ni prisas”, aseguró Alejandro Encinas, quien subrayó que el PRD está a favor de construir consensos y sacar reformas, como la que permitió dotar de autonomía al IFAI, que aunque se tardó meses en procesar, fue producto del acuerdo de todas las fuerzas políticas y del propio Congreso.

“Hubo mucho trabajo legislativo, salieron adelante muchas iniciativas, aunque hay que destacar que la agenda la impuso el Ejecutivo. Se discutió muy poco de la agenda de los senadores, el sello que marcó este periodo fueron las iniciativas preferentes y luego las derivadas de las negociaciones con algunos partidos.

Y de cara al próximo periodo puntualizó que “independientemente de que vayan a establecer de nueva cuenta sus iniciativas preferentes, creo que nosotros debemos sacar nuestra propia agenda, entender que lo que llegue del pacto no son acuerdos cocinados y que eso no garantiza que se vayan a aprobada”.

— ANGÉLICA MERCADO