17 de julio de 2013 / 01:39 p.m.

Tijuana, Baja California• PAN y PRD dan muestras de vida al levantar la mano al gobernador electo de Baja California, Francisco Kiko Vega.

La entrega de constancia para el nuevo mandatario fue el pretexto perfecto para que los dirigentes partidarios Gustavo Madero y Jesús Zambrano recetaran varias dosis de críticas al gobierno federal y al PRI, a quienes acusaron de que sus males no tienen remedio.

En Baja California panistas y perredistas se sienten tranquilos, se dan tiempo de tomarse fotos, de saludar a las bases, pero sobre todo de celebrar la joya de corona 2013: mantener la entidad alejada del tricolor.

Aunque llegaron separados al Instituto Electoral y de Participación Ciudadana estatal, Madero y Zambrano mantienen el mismo discurso: rechazar los gobiernos hegemónicos.

Previo a la ceremonia el jefe del blanquiazul se dio tiempo de conocer a uno de los fundadores del partido en Baja California, quien asegura sentirse feliz por gritar, como desde hace 24 años, otro triunfo.

“Tómenle la foto a uno de los fundadores panistas de la entidad, con el sobrino nieto de los fundadores de la democracia”, convocaba mientras Jesús Díaz mostraba su credencial.

Tras Madero llegó Zambrano anunciando que las cinco condiciones que presentaron al gobierno federal tuvieron respuesta oficial y aprovechó para arremeter contra respuestas comandadas por líderes priistas como Emilio Gamboa, pero en particular contra Manlio Fabio Beltrones: “Que asuman sus consecuencias del incumplimiento del Pacto, fueron ellos los que provocaron esta situación, no fuimos nosotros. Ahora resulta que fuimos los responsables” señaló.

“Le digo a mi paisano Beltrones: Sereno, moreno, serénese, tranquilícese, asuma las consecuencias de sus malas acciones. No me venga a dar clases de ética política”.

Aunque durante la ceremonia Francisco Vega quiso matizar los disparos al PRI convocando al partido, pero en particular a su ex adversario Fernando Castro Trenti, a la unidad, los líderes traían su propia receta.

Tocó el turno a Madero, quien defendió el papel de la alianza electoral y de facto que mantiene con el PRD, que aseguró gustan a la gente, pero sobre todo sirve para contrarrestar las embestidas del PRI.

“Algunos le apostaban, bueno si ya son 24 años (del PAN en la entidad), ya están muy desgastados estos vatos y nada. Que logramos tener extraordinarios candidatos como Kiko Vega. Pero también se dio algo muy suave, la construcción de una alianza. Ya les dijimos, las alianzas funcionan, a la gente le gusta que nos pongamos de acuerdo para construir proyectos comunes que garanticen mejores gobiernos; de eso se trata la película, construir entre los diferentes proyectos más amplios”, dijo.

Madero y Zambrano levantaron la mano a Kiko Vega, quien se encargó de que en la primera entidad de la alternancia, el PAN siga gobernando y lograr tres décadas en el poder.

Pero el mensaje que también lanzaron es que PAN y PRD están más juntos que nunca y que de no lograr nada en la mesa del consejo rector del Pacto por México se levantarán y dejarán congeladas las reformas constitucionales que el país necesita.

—¿Les van a dar duro mañana al PRI y al gobierno? —se le preguntó a Zambrano.

—Ya verás que sí. No hay de otra, si no, hasta aquí llegamos.

Madero enfatizó una de las condiciones: “Deben entender que el Pacto no significa solo reformas económicas, es también la política y eso buscaremos mañana”.

CRÓNICA POR ISRAEL NAVARRO