18 de febrero de 2015 / 01:25 a.m.

Rafael Nadal confirmó hoy su firme intención de revalidar su título de campeón del Abierto de Río al imponerse al brasileño Thomaz Bellucci por 6-4 y 6-1.

En la primera manga, bajo la ligera lluvia que caía sobre la pista central del Jockey Center, se pudo ver un juego muy disputado, con ambos tenistas desplegando un estilo similar, mezcla de potencia y técnica.

Pese a que tanto el manacorí como el brasileño hacían la mayor parte de su juego en el fondo de la pista, tratando de devolver los potentes servicios que se dedicaban mutuamente, no era raro verlos subir a la red para dejar algún detalle de calidad en forma de sutil dejada.

De hecho, en el sexto juego del primer set los seguidores pudieron disfrutar de un intercambio de dejadas y voleas, que acabó llevándose el ganador de 14 Grand Slams, para decepción de los aficionados brasileños, que por entonces ya apoyaban efusivamente a su jugador.

Esta tónica comenzó a cambiar cuando Nadal logró romper el servicio de su rival en el quinto juego.

Bellucci no pudo hacer lo propio hasta el octavo juego, pero la rápida reacción del balear que le volvió a romper el servicio en el siguiente acabó por desesperar a Bellucci, quien terminó por estrellar su raqueta contra el suelo.

El primer set finalizó con un 6-4 favorable a Nadal, que llegó a Río de Janeiro como primer cabeza de serie del Abierto de Río.

El segundo set comenzó mejor para el español, que a las primeras de cambio, y tras un primer juego muy intenso, volvió a romperle el servicio a su rival, dejando el marcador 2-0 lo que empezó a generar cierto nerviosismo en Bellucci que cometió entonces algunos errores forzados por el gran juego de Nadal.

Bellucci, que en el primer set había hecho de su potente saque una de sus mejores armas, comenzó a fallar cuando servía y ese factor acabó por ponerle las cosas muy cuesta arriba al número 64 de la ATP, que vio como Nadal se ponía 4-0 al inicio de la segunda manga.

El brasileño pareció recuperar la confianza en su saque en el quinto juego, pero no fue suficiente pues Nadal, intentando reservar sus energías, comenzó a jugar rápido y tuvo a Bellucci corriendo detrás de la bola.

Nadal vio entonces su ocasión de terminar el partido por la vía rápida y no la desperdició, terminando el set con un contundente 6-1.

El Abierto de Río de Janeiro celebra este año su segunda edición, en la que repartirá 1,25 millones de dólares en metálico, de los que 316.400 serán para el ganador, así como 500 puntos.

AP