AP
27 de octubre de 2017 / 08:21 a.m.

MADRID.- En una vehemente comparecencia, el presidente de España, Mariano Rajoy, instó al Senado a activar una cláusula constitucional que permitiría al gobierno central asumir las competencias de Cataluña para frenar su iniciativa independentista.

Poco después, en Barcelona, legisladores independentistas presentaron una moción para que el parlamento local vote sobre la formación de una república catalana independiente de España. Miles de partidarios de la secesión se reunieron cerca de la cámara regional.

Rajoy, quien recibió grandes ovaciones antes y después de su discurso, dijo al Senado que España enfrenta un desafío inédito en la historia reciente.

"Estamos ante una violación palmaria y evidente de las leyes y por tanto de la democracia y los derechos de todos, y todo esto tiene consecuencias", afirmó.

El mandatario dijo que la primera medida del gobierno sería destituir al presidente del gobierno regional, Carles Puigdemont, y a su equipo, si el Senado autoriza la activación del Artículo 155 de la Constitución en una votación prevista para más tarde este viernes.

Rajoy dijo que las medidas especiales son la única forma de resolver la crisis y que el estado no está arrebatando libertades a los catalanes, sino que los está protegiendo.

El parlamento regional de Cataluña tenía previsto celebrar su sesión esta tarde. La Generalitat catalana rechaza el mecanismo de intervención y había especulaciones sobre que la cámara regional podría dar el paso de declarar la independencia.

"Constituimos la república catalana como estado independiente y soberano de derecho, democrático y social", indicó la propuesta de la coalición gobernante Juntos por el sí y sus aliados del partido de ultraizquierda CUP.

Los legisladores de ambos grupos parlamentarios tienen una ajustada mayoría en la cámara catalana, que en teoría les permitiría aprobar la moción si la junta asesora del parlamento permite celebrar la votación.

La moción pide la apertura de un proceso constituyente que incluye redactar nuevas leyes catalanas y abrir negociaciones "en pie de igualdad" con las autoridades españolas, "dirigidas a establecer un régimen de colaboración en beneficio de las dos partes".


mmr