18 de abril de 2013 / 02:39 a.m.

Ciudad de México • El pleno de la Cámara de Diputados instó al Ejecutivo federal y a los gobernadores de las 14 entidades que celebrarán elecciones este año, a evitar la manipulación de programas sociales y servicios públicos en beneficio de algún partido o candidato, para blindar así los comicios.

A propuesta del coordinador de Movimiento Ciudadano, Ricardo Monreal, las siete fracciones parlamentarias llamaron también a las autoridades de los tres órdenes de gobierno a suspender la propaganda oficial 45 días antes de la jornada electoral del 7 de julio, tal como lo establece el artículo 41 constitucional.

Avalado por unanimidad tras un intenso debate, el acuerdo prevé igualmente la conformación de un grupo plural de legisladores para dar seguimiento a los procesos electorales locales para evitar la compra o coacción del voto, así como garantizar los principios de certeza, legalidad, independencia, imparcialidad y objetividad en las elecciones.

Al presentar su proposición en tribuna, Monreal llamó al gobierno federal y a los mandatarios estatales a no manipular los programas sociales ni servicios públicos en beneficio de partidos o candidatos.

Remarcó la necesidad de blindar los procesos electorales contra cualquier intento de manipulación.

En su turno, la perredista Lizbeth Rosas acusó al gobierno de Enrique Peña Nieto de utilizar de manera facciosa y con fines electorales sus programas sociales.

“La famosa cruzada contra el hambre, con un exceso propagandístico de promoción electoral, destina millones de pesos a la promoción de un programa social, en vez de aplicarlo de manera directa. Más que esto, es un programa electorero con fachada, muy mala por cierto, de programa social”, arengó.

Sostuvo que dicho plan de la Secretaría de Desarrollo Social “sí tiene hambre, pero de votos comprados desde un partido que no solamente gana así, sino a través de la promoción de los mismos”.

La legisladora panista Rocío Esmeralda Reza respaldó las denuncias de la dirigencia nacional de su partido respecto al uso electoral de programas sociales por parte del presidente Enrique Peña Nieto y su secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles, y advirtió:

“Ya estuvo suave, no vamos a permitir que traten de pasar por encima de nuestra disposición de trabajo por este país. Si no respetan lo fundamental, tendrán respuesta en el mismo sentido, se quedarán con su Pacto por México, que no es otra cosa más que una deuda histórica que ha tenido el PRI con todos los mexicanos”.

El priista Rafael González rechazó los señalamientos de la oposición y sostuvo que “tan malo es para la democracia la intervención indebida de autoridades en los comicios, como el arrojar sospechas injustificadas por anticipado para descalificar de antemano resultados que prevén adversos”.

Remarcó que no es ético responsabilizar a otros de los errores propios y dijo que no es sembrando la desconfianza en la vía electoral como se hará avanzar la democracia.

FERNANDO DAMIÁN E ISRAEL NAVARRO