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19 de diciembre de 2016 / 10:38 a.m.

Beirut.- La operación para sacar a miles de personas del último enclave rebelde de Alepo estaba en marcha de nuevo este lunes tras haber permanecido suspendida durante varios días, así como la evacuación de dos aldeas sitiadas en la vecina provincia de Idlib.

Los convoys de autobuses procedentes del este de Alepo llegaron a las zonas bajo control insurgente al oeste de la ciudad, según un funcionario de la ONU y el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, una organización que realiza un seguimiento de la guerra civil y que tiene sede en Reino Unido.

Al mismo tiempo, 10 autobuses abandonaron las aldeas chiítas de al-Foua y Kefraya, en el norte de Idlib, con destino a los sectores controlados por el Gobierno en Alepo, dijeron las fuentes.

El ministro de Relaciones Exteriores turco, Mevlut Cavusoglu, afirmó que un total de 12 mil civiles fueron evacuados de Alepo, incluidas 4 mil 500 personas trasladadas desde la medianoche del domingo.

La evacuación de civiles -incluidas personas heridas- desde las dos poblaciones fue una exigencia del Ejército sirio y sus aliados antes de permitir la salida de ciudadanos y rebeldes atrapados en Alepo. El pulso impidió proceder con el operativo de evacuación durante todo el fin de semana.

"Primero tuvimos evacuaciones limitadas y finalmente esta noche hubo desde el este de Alepo y al-Foua y Kefraya. Muchos miles más están esperando para ser evacuados pronto", tuiteó en la noche del domingo Jan Egeland, coordinador de la iniciativa humanitaria de Naciones Unidas en Siria.

La televisión estatal siria y otras cadenas pro Damasco mostraron el primero de cuatro autobuses llegando a Alepo desde las aldeas sitiadas, acompañados por camionetas y con gente sentada en los techos.

En Idlib, trabajadores humanitarios dijeron que más de 60 autobuses habían llegado desde Alepo. Algunos evacuados eran recibidos por familiares y otros residentes, mientras que otros eran alojados en tiendas de campaña.

La recaptura de Alepo es la mayor victoria del presidente sirio, Bashar al-Assad, en los casi seis años que dura ya la guerra civil, pero los combates están lejos de concluir, ya que vastas áreas del país siguen bajo control de los insurgentes y de grupos islamistas.