AP
15 de enero de 2016 / 01:21 p.m.

RÍO DE JANEIRO.- Los organizadores de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro se reunirán la próxima semana con líderes de las federaciones deportivas, y el encargado del ente rector del remo anticipa lo que le dirán: que no se construirá una grada temporera para cuatro mil espectadores en la sede de su deporte.

En la instalación de natación, ya se eliminaron varios miles de asientos. Y la federación de vela se enteró hace más de un año que fueron descartados los planes para la instalación de graderías.

Recortes, recortes y más recortes. Esa es la situación entre los organizadores a poco más de seis meses de los Juegos Olímpicos.

Los televidentes probablemente no lo notarán cuando empiecen el cinco de agosto los primeros Juegos en Sudamérica, pero los organizadores de Río realizan recortes en todos lados para rebanar unos 500 millones de dólares del presupuesto operacional de los Juegos, que asciende a siete mil 400 millones de reales ( mil 850 millones de dólares).

"Estoy en esto desde (los Juegos de) Los Angeles en 1984, y jamás hemos tenido una situación en la que un país organice unos Juegos en una situación tan vulnerable", dijo el director ejecutivo de la federación internacional de remo, Matt Smith, en una entrevista con The Associated Press.

La economía brasileña estaba en auge cuando el país recibió los Juegos en 2009. Ahora atraviesa por su peor recesión desde la década de los 30. El valor del real cayó casi 50 por ciento frente al dólar, y la inflación supera el 10 por ciento y está en aumento.

Además, la presidenta Dilma Rousseff enfrente un juicio político, en parte por un escándalo de corrupción en la empresa petrolera estatal Petrobras.

"No habíamos visto algo así", dijo Smith. "Fue una decisión audaz inclinarse por un país emergente. El COI decidió que era muy importante ir a Sudamérica, por algo estratégico, pero con todos los riesgos relacionados".

Con problemas de liquidez, Río ha reducido el uso de voluntarios. La transportación está siendo revisada. Pocos de los resultados de los Juegos serán impresos en papel, y el patrocinador olímpico Panasonic otorgará ayuda para la presentación de las ceremonias de inauguración y clausura.

Los organizadores retractaron su idea de que los atletas pagaran por el aire acondicionado en sus habitaciones, pero las habitaciones en la villa olímpica no tendrán televisores.

El Comité Olímpico Internacional intenta fijarse en lo positivo, destacando la austeridad después que los Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi costaron unos 51 mil millones de dólares, una cifra que ahuyentó a posibles candidatos para justas futuras.

"Estamos analizando todos y cada uno de los puntos del presupuesto", dijo Christophe Dubi, el director ejecutivo de los Juegos Olímpicos, en una entrevista esta semana con la AP. "Creo que esto fijará un nuevo punto de referencia. El resultado va en la dirección correcta. Ellos (los organizadores) encontraron maneras de ser más eficientes, no los llamaría recortes".

Como muchos, Dubi cree que la belleza natural de Río hará olvidar cualquier falla.

"Nadie ha dicho que se afectará la experiencia olímpica. Por el contrario, Río será mágico", afirmó.

El alcalde de Río, Eduardo Paes, suena casi orgulloso de los recortes, mientras Brasil gasta unos 10 mil millones de dólares en fondos públicos y privados para organizar los Juegos. Paes es considerado como un posible candidato presidencial en 2018.

"Vamos, no somos China, no somos Inglaterra", dijo esta semana al entregar la cancha de básquetbol. "No somos un país rico. Así que cada vez que podamos recortar algún gasto del presupuesto olímpico, lo haremos. Estos no serán los Juegos Olímpicos de desperdiciar dinero".

Alan Tomlinson, quien estudia los Juegos Olímpicos en la Universidad de Brighton en Inglaterra, dijo que el COI intenta cambiar el discurso "para que el pragmatismo suene a idealismo".

"Ese tipo de mensaje es para el público global", dijo Tomlinson en un correo electrónico. "Los beneficios prometidos a las comunidades locales, y al público del país y la ciudad anfitriones, están fuera del alcalde del COI".