AP
25 de febrero de 2017 / 11:56 a.m.

CIUDAD DEL VATICANO.- El papa Francisco ha reducido discretamente las sanciones a un puñado de curas pederastas, aplicando su visión de una Iglesia misericordiosa a los autores de uno de los delitos más graves en el clero, algo que cuestionan las víctimas y los propios asesores pontificios.

Un caso en particular, sin embargo, debió ser reabierto: un sacerdote italiano que se había beneficiado con la clemencia del papa fue condenado posteriormente por una corte penal italiana por cometer delitos sexuales contra niños, algunos de los cuales tenían apenas 12 años. El padre Mauro Inzoli enfrenta un segundo juicio eclesiástico desde que aparecieron nuevas pruebas en su contra, según pudo saber The Associated Press.

El caso Inzoli no es el único en el cual Francisco, pasando por alto la recomendación de la Congregación para la Doctrina de la Fe, al reducir una sentencia que originalmente buscaba apartar al cura del sacerdocio, dijeron dos abogados canónicos y un funcionario de la Iglesia a la AP. En lugar de ello, fueron condenados a una vida de penitencia y oración y a la prohibición de ejercer públicamente su ministerio.

En algunos casos, los sacerdotes o sus amigos influyentes apelaron a las palabras del papa sobre la clemencia, dijo el funcionario, que habló bajo la condición de anonimato dada la confidencialidad de los procesos.

Francisco ha proclamado reiteradamente que hay "tolerancia cero" para los sacerdotes abusivos y en diciembre escribió en un mensaje a los obispos del mundo que deben tomar "todas las medidas necesarias" para proteger a los menores.

Sin embargo, recientemente opinó que los abusadores sexuales padecen una 'enfermedad', un término que usan los abogados defensores como factor mitigante para las sentencias canónicas.