11 de septiembre de 2013 / 12:50 p.m.

México y Monterrey • La propuesta de reforma hacendaria presentada por el gobierno federal no abona al crecimiento económico, es regresiva, desalienta la inversión y el crecimiento de las empresas, indicó Juan Pablo Castañón, presidente nacional de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).

En su mensaje semanal, después de hacer un análisis más detallado del documento, refirió que la propuesta carece de estrategias de fondo para ampliar la base de contribuyentes, es solamente recaudatoria y su aprobación en los términos que se propone tendría un “efecto distorsionante” en la economía.

Afirmó que “la eliminación del régimen de consolidación fiscal, limitar el plazo para el pago de ISR a solo tres años, o la desaparición del régimen simplificado para el sector primario, autotransporte y empresas integradoras inhiben la generación de nuevos proyectos que significan empleos”.

Castañón dijo que la iniciativa afectará en gran parte a la clase media, al elevar a 32 por ciento la tasa de ISR a las personas físicas que ganen 42 mil pesos mensuales o más, limitando sus deducciones personales a dos salarios mínimos anuales o al 10 por ciento de sus ingresos.

"Toda reforma, especialmente una hacendaria, debe evitar la dinámica perversa de atender más al que más protesta y de castigar a quien le va mejor, producto de su esfuerzo y su trabajo. Nos preocupa una iniciativa que afectará en gran parte al estrato medio", señaló.

Sobre la decisión de no poner IVA en alimentos debido al momento de debilidad económica, el líder empresarial enfatizó que precisamente ante momentos de atonía económica son necesarios cambios de fondo, como impulsar los impuestos indirectos o al consumo, que son difíciles de eludir y elevan la recaudación.

Castañón puso en relieve que la reforma no contempla un nuevo esquema para gastar mejor y con transparencia, ni una correspondencia del esfuerzo que la autoridad pide a la sociedad.

"No es suficiente que nos digan que los recursos se redirigirán a educación, infraestructura y salud. Además de fijar un tope al gasto gubernamental, la sociedad espera los mecanismos de asignación, transparencia y rendición de cuentas para poder monitorear su aplicación en los tres órdenes de gobierno", subrayó.

El líder empresarial enfatizó que es un retroceso querer cobrar IVA en los servicios educativos, porque la posibilidad de abaratar el gasto en educación fue una medida para apoyar la economía de las familias lograda en años anteriores.

Castañón dijo que es preocupante la propuesta de quitar el IVA diferenciado en estados fronterizos, ya que eso dejará en desventaja a las empresas de esa regiones en relación a las que se encuentran en la unión americana, pues mientras en EU manejan una tasa de impuestos al consumo de 8 por ciento, en México es de 16%.

Por separado, industriales de Nuevo León expresaron su decepción al conocer la propuesta hacendaria del Ejecutivo federal.

"Lo vemos realmente con cierta decepción; no entendemos, cómo reduce la informalidad, cómo ayuda a la simplificación. Nosotros hemos luchado por años para proponer una reforma de este tipo", dijo Álvaro Fernández Garza, presidente de la Caintra Nuevo León.

El empresario dijo que no sólo no entienden cómo con esta propuesta de reforma se pretende el crecimiento económico, sino que además consideraron que la medida es sólo recaudatoria.

"Pudiera ser recesiva, si no promueve el crecimiento económico y estamos bien atorados, pues se puede caer en la recesión, porque el crecimiento que tenemos ahorita raya en que sea recesivo y si no promueve el crecimiento económico, puede caer en esa catalogación", expresó.

LUIS MORENO Y DANIEL ANGUIANO