29 de enero de 2013 / 03:01 a.m.

Sindicatos y organizaciones civiles pertenecientes al Frente Amplio Social se pronunciaron en torno a las condiciones laborales, la situación del campo, la educación, los derechos humanos y la participación social en el país.

 Ciudad de México • Sindicatos y organizaciones civiles pertenecientes al Frente Amplio Social se pronunciaron en torno a las condiciones laborales, la situación del campo, la educación, los derechos humanos y la participación social en el país.

Durante el foro de discusión, Alfonso Bouzas, especialista en materia laboral, aseguró que la reforma constitucional en este ámbito representa de manera general, una victoria a medias para los grupos de izquierda en México, ya que señaló, la actual administración ha bloqueado el avance de puntos específicos por lo que la vulnerabilidad laboral permanece.

Indicó que las condiciones permiten asegurar que “de manera modesta, se ha avanzado”. Bouzas dijo que el tema de la reforma laboral “empieza y no ha terminado”, pero que es necesario profundizar más allá del tema salarial y consideró indispensable anexar a la reforma contenido en materia de democracia sindical.

Miguel Concha Malo, catedrático en derechos humanos, aseveró que con la disposición oficial de poner al mismo nivel la Constitución y los Tratados Internacionales, los derechos de los trabajadores cuentan con mayor protección pues indicó, que ahora los organismos defensores son más. Basado en el artículo 102 de la Carta Magna, urgió a los organismos públicos reorganizarse para proteger a los ciudadanos.

En materia campesina, el Frente Amplio Social manifestó su preocupación por las “deplorables” condiciones en que se encuentra el campo mexicano y solicitó a las instancias gubernamentales en general, no únicamente a la Sagarpa, formular nuevas reglamentaciones en materia de comercialización, financiamiento y organización de los productores campesinos.

La educación fue tema central durante la discusión; Raquel Sosa, docente de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), diagnosticó como “dramático” el panorama actual del sistema educativo y puntualizó que el principal problema radica en el empeño de los gobernantes por responder a intereses empresariales en vez de promover la calidad de la educación.

Enrique Ortiz, urbanista y académico en temas sociales ironizó acerca del rápido desarrollo urbano, dijo que la evidencia más “palpable” de este fenómeno es el incremento en el número de pobres. Por otro lado, calificó a la Ciudad de México como una urbe vanguardista en materia de participación ciudadana e instó a que las demás regiones tomen el ejemplo de la capital donde se han establecido espacios consultivos y la gestión resulta más democrática.

Contrario a las acciones emprendidas por del Frente Amplio Social, el académico señaló que es indispensable asumir como sociedad la responsabilidad de los problemas colectivos y dejar a un lado las marchas plantones para proponer y actuar.

DANTE REYES