10 de junio de 2013 / 04:52 p.m.

Los Angeles• De aprobarse la ley migratoria en el senado tal como esta la propuesta, permitiría la llegada legal de 30 millones de inmigrantes en los próximos diez anos, afirmó el senador republicano Jeff Sessions.

"Los promotores de la reforma migratoria prometieron que el proyecto no aumentaría la inmigración legal, pero así como ésta otorgaría personalidad jurídica a por lo menos 30 millones", advirtió el senador por Alabama.

En una colaboración aparecida en Los Angeles Times, Sessions, quien es el miembro de mayor rango del Comité de Presupuesto del Senado, advirtió que esta cifra se sumaria al aumento propuesto en las llegadas legales.

Asimismo están pendientes cuatro millones 500 mil solicitudes de la residencia legal (tarjeta verde), abundo en su abierta oposición a la reforma que actualmente se discute en la cámara alta.

El número crecería más alto si se tiene en cuenta la eliminación de los límites anuales sobre la migración de los miembros de una familia inmediata, añadió.

"El plan propuesto por la "Banda de los Ocho" no esta atendiendo todos los frentes principales, no está a la altura e incumple promesas hechas por sus principales patrocinadores", sentencio.

Alertó que lejos de mejorar el sistema de inmigración, su propuesta de mil páginas exacerbaría muchos de sus defectos.

"Sería peligroso desestimar la aplicación futura, sin tomar en cuenta lo que serían cargos en contribuyentes, en el ocupar plazas de trabajo y los salarios de trabajadores estadunidenses", anotó.

Los sindicatos que representan a los funcionarios de inmigración y aduanas de nuestro país y los que procesan las solicitudes de inmigración han instado enérgicamente la oposición, indicó.

Expresó que los patrocinadores de la propuesta "estarían aplicando una amnistía antes de dar seguridad a la frontera y eso estaría incumpliendo su promesa".

Cerca de 11 millones de inmigrantes que están aquí ilegalmente - que incluye cuatro millones que se quedaron al vencer sus visas - recibirían permisos de trabajo, números de seguro social y el acceso a beneficios estatales y locales.

Por otra parte, el proyecto de ley permite al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) o un juez de inmigración detener las deportaciones por razones humanitarias, el interés público y la unidad familiar.

"Tales exenciones abiertas serían prácticamente garantizar litigios en masa y el fin de la ley de inmigración en Estados Unidos", advirtió.

No existe un requisito de que los inmigrantes pagan impuestos atrasados estatales o locales o que los empleadores paguen impuestos atrasados, señaló.

Los patrocinadores prometieron que la gente aquí ilegalmente no serían elegibles para beneficios públicos pero con la reforma podrían recibir esos beneficios de manera rápida.

Aseguró que con la llegada de más trabajadores inmigrantes esa gran afluencia sería desastroso para los salarios y las perspectivas de empleo de los trabajadores estadunidenses.

Abundó que en todos los frentes principales, esta legislación no puede cumplir sus promesas fundamentales. Y se ofrece sólo para los grupos de intereses especiales que ayudaron a escribirlo.

"En caso de que sea aprobada, representaría el triunfo final de la elite de Washington sobre el ciudadano común al que el Congreso debe adecuadamente su lealtad", finalizó.

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