Fanny Miranda
29 de junio de 2013 / 01:52 p.m.

 

México  • Tardía, parcial e insuficiente es la reforma migratoria aprobada por el Senado de Estados Unidos, consideró Eduardo Rosales Herrera, internacionalista y profesor de posgrado de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, de la UNAM.

“No conseguirá que los 11 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos logren su estancia legal”, ya que el requisito de haber llegado a esa nación a más tardar el 31 de diciembre de 2011 excluye del beneficio a medio millón de inmigrantes que arribaron en 2012, explicó.

Señaló que es insuficiente porque no tiene una visión de futuro ni está acompañada de un programa de alto alcance de trabajadores temporales, pues perjudica incluso a Estados Unidos, que carece de mano de obra.

Maestro y doctor en la materia por la Atlantic International University, indicó que es una propuesta tardía, ya que se aprobó 27 años después de que el gobierno de Ronald Reagan regularizó a casi 3 millones de indocumentados con la reforma de 1986.

Evaluó como “demasiado optimistas” las voces que ven como inminente la reforma migratoria, ya que la votación del Senado solo es un escalón y aún falta el debate en la Cámara de Representantes, donde tienen mayoría los republicanos y participan grupos antiinmigrantes extremos, como el Tea Party.

Sin embargo, estimó que hay 70 por ciento de posibilidades de que se apruebe, pero con algunas condiciones. De ser así, “esta Cámara le pondrá varios candados, que reducirían el beneficio de 11 a 8 millones de indocumentados, es decir, unos 3.5 millones quedarían marginados o excluidos de la reforma”.

El académico sostuvo que el gobierno de Obama ha sido de los que más respaldo han dado a los grupos antiinmigrantes en los hechos, no en el discurso.

“Su administración registra las mayores redadas, detenciones y deportaciones de las que se tenga memoria. En su primer periodo, se deportaron un millón 600 mil personas”, destacó.

Rosales Herrera consideró que la enmienda está secuestrada por el plan de seguridad norteamericano, que aumentará el muro fronterizo y hará más rígidas las medidas de seguridad para convertirse en la frontera más custodiada del mundo.

La línea entre México y EU tiene más de mil kilómetros de valla y se construirán mil 127 más, “en vez de un tercio, ahora serán dos los que estén sellados, y el otro incluye las áreas más peligrosas, lo que augura un horizonte oscuro para los migrantes”, señaló.

Destacó que el plan incluye 43 mil nuevos agentes de la patrulla fronteriza, supervisión aérea con 15 helicópteros más y 15 drones, nuevas torres de vigilancia y hasta equipo canino.