10 de julio de 2014 / 12:11 p.m.

Washington.- El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció ayer nuevas medidas para enfrentar el problema migratorio de menores no acompañados, que incluyen trabajar con el gobierno mexicano para investigar y procesar penalmente a traficantes de personas.

Las medidas anunciadas por el subprocurador general James Cole incluyen la reasignación de recursos de la Oficina Ejecutiva para la Revisión de Inmigración (EOIR) de esa dependencia a las cortes migratorias, con el propósito de aumentar la capacidad para adjudicar casos de inmigrantes que ya están en proceso de deportación con la contratación de más jueces migratorios y agilizar su repatriación o asegurar protección a aquellos que buscan asilo.

Cole indicó que la dependencia redoblará los esfuerzos para trabajar con otras agencias federales y el gobierno de México para investigar y procesar penalmente a aquellos que trafican con migrantes hacia Estados Unidos.

Asimismo, anotó que el Departamento de Justicia está buscando fondos de la partida suplemental para emergencias del Presidente, con el fin de ayudar a países centroamericanos en el combate al crimen transnacional y a la amenaza de las pandillas criminales, como estrategia para abordar uno de los factores de la migración forzada.

Anotó que en los próximos días se reunirá con cinco fiscales de Estados Unidos que representan los distritos de la frontera con México para conformar una estrategia a fin de desmantelar las organizaciones criminales de contrabando humano que están facilitando la transportación de menores no acompañados.

La dependencia propuso establecer asesores legales y de aplicación de la ley para ayudar a interrumpir y desmantelar el contrabando de inmigrantes.

"Los individuos que se embarcan en la peligrosa jornada de Centroamérica a Estados Unidos son objeto de crimen violento, abuso y extorsión al depender de redes peligrosas de contrabando humano para transportarlos", señaló Cole.

Recordó que EU reconoce su obligación de ofrecer cuidado humanitario para niños y adultos arrestados en las fronteras, pero destacó que también hará lo que sea necesario para detener los flujos de ese "peligroso patrón migratorio".

Mientras tanto, el presidente de EU, Barack Obama,dijo que su decisión de no visitar la frontera sur durante su viaje a Texas se debe a que sería "un teatro" que no resolvería la crisis migratoria y negó que sus medidas ejecutivas sobre inmigración hayan generado un efecto llamada para los niños centroamericanos.

"No hay nada que esté ocurriendo en la frontera de lo que yo no esté íntimamente al tanto y haya sido informado", dijo Obama en una conferencia de prensa durante su visita a Dallas, Texas.

"Esto no es un teatro. No estoy interesado en oportunidades de foto, sino en resolver un problema", agregó el mandatario, quien ha sido criticado por republicanos y activistas por no visitar la zona por donde entran una media de mil niños y adultos centroamericanos cada semana.

El mandatario aseguró que está dispuesto a considerar desplazar a más agentes de la Patrulla Fronteriza en la zona de la frontera sur por donde cruzan los niños centroamericanos, como le sugirió el gobernador de Texas, el republicano Rick Perry, que "cree que algunos están demasiado lejos de la frontera".

Asimismo, anunció que el secretario de Seguridad Nacional, Jeh Johnson, conversará sobre esa posibilidad con autoridades de Texas cuando visite la frontera "a finales de esta semana", por sexta vez.

Reconocimiento

-Por segunda ocasión en la semana, la administración de Barack Obama reconoció los esfuerzos del gobierno de México para mitigar la crisis generada por el creciente flujo de menores inmigrantes que viajan solos y adultos con niños procedentes de Centroamérica.

-Funcionarios del Departamento de Estado dijeron que las recientes acciones anunciadas por el presidente Enrique Peña Nieto mediante el programa Frontera Sur contribuirán a los esfuerzos de Estados Unidos para combatir a las bandas criminales de traficantes de personas.

FOTO: ReutersNOTIMEX