NOTIMEX
29 de marzo de 2017 / 10:04 a.m.

LONDRES.- La primera ministra de Reino Unido, Theresa May, aseguró hoy que “saldremos de la Unión Europea (UE), pero no de Europa”, en la carta que envió a Bruselas al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk.

"Nos vamos de la Unión Europea, pero no dejamos Europa, y queremos seguir siendo socios y aliados comprometidos con nuestros amigos de todo el continente", afirmó May.

La carta aborda siete prioridades entre las que se encuentran la cooperación y diálogo respetuoso, dar prioridad a los ciudadanos, asegurar un acuerdo integral, ofrecer la mayor certidumbre posible, no cerrar las fronteras con la República de Irlanda, y lograr un acuerdo comercial.

La primera ministra admitió que para la firma de un acuerdo comercial se requieren de conversaciones técnicas que cubran sectores vitales para ambas economías como el financiero y el industrial.

En cuanto a la seguridad, señaló que un eventual fracaso por la falta de un acuerdo “significa que nuestra cooperación en la lucha contra el crimen y el terrorismo se debilitaría”.

El comunicado, entregado por el embajador de Reino Unido ante la UE, Tim Barrow, fue firmada por May e incluye la intención de retirarse también de la Comunidad Europea de Energía Atómica (Euratom).

Sin embargo, enfatizó que Reino Unido continuará siendo un buen vecino y aliado, además de asegurarse que Europa siga siendo fuerte y próspera y capaz de proyectar sus valores, ser líder en el mundo y defenderse de las amenazas a la seguridad.

“May dejó en claro que negociarán como una nación -que incluye Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte- tomando en cuenta los intereses específicos de cada país y región de Reino Unido.

“Cuando se trate de la devolución de poderes a Reino Unido, consultaremos a fondo sobre qué poderes deben residir en Westminster (sede parlamentaria británica) y qué debe transferirse a Escocia, Gales e Irlanda del Norte”.

Entre las siete prioridades de Reino Unido se encuentra el polémico tema de la frontera entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda, el único país miembro de la UE con la que comparte una frontera terrestre.

“Queremos evitar el retorno a una frontera dura entre nuestros dos países, para poder mantener la Zona Común de Viajes entre nosotros y para asegurarnos de que la retirada de Reino Unido de la UE no perjudique a la República de Irlanda”.

El costo del Brexit, como se conoce a este proceso, ascenderá a 50 mil millones de libras (62 mil millones de dólares), advirtió en días pasados el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, por lo que May alude en el último párrafo a las obligaciones de Reino Unido al abandonar el bloque.

“Somos capaces de llegar a un acuerdo sobre los derechos y obligaciones de Reino Unido como Estado miembro de partida, al tiempo que establecemos una asociación profunda y especial que contribuya a la prosperidad, la seguridad y el poder global de nuestro continente”, concluyó.