6 de junio de 2013 / 01:51 p.m.

México • La relación entre México y China es como “un tequila añejo” que “ya despide un aroma especial” y que debe tomar un mismo rumbo tanto en lo político como en lo económico, buscando el beneficio para ambas naciones, que visualizan una oportunidad “sin precedente” en su relación, afirmó el presidente del país asiático, Xi Jinping.

En la tribuna de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, el mandatario chino hizo referencias de México, que fueron desde las pirámides del Sol y la Luna, pasando por el Benemérito de las Américas, Benito Juárez, y el poeta Octavio Paz, hasta la clavadista Paola Espinosa y la selección mexicana de futbol.

En el acto realizado en el Pleno del Senado y no en el salón de la Comisión Permanente, debido a que se requirió de más espacio por la cantidad de asistentes, y frente a senadores, diputados, secretarios de Estado e invitados especiales, Xi Jinping se dirigió a los mexicanos y América Latina.

“"Un proverbio latinoamericano, reza: ‘condición de buen amigo, condición de buen vino’. Gracias a largos años de fermentación, la profunda amistad entre China y México es como un tequila añejo, ya despide un aroma especial"”.

Más adelante, el mandatario asiático refirió: “"En la actualidad, tanto China como México han entrado al carril de aceleración para el desarrollo económico y social presentando perspectivas prometedoras de cara al futuro, de manera que se visualizan importantes oportunidades sin precedente en las relaciones”.

Jinping dijo que “"crear juntos nuestro futuro a través de la cooperación responde a la llamada de los tiempos y constituye un mandato histórico"”, por lo que hizo un exhorto para que ambos países trabajen de manera mancomunada y perseverante con miras a imprimir un impulso conjunto a la asociación integral China-México.

Delineó que para este fin se debe mantener un trato igualitario entre ambas naciones que refuercen la colaboración y citó: “"El presidente Benito Juárez dijo: ‘entre los individuos, como entre las naciones el respeto al derecho ajeno es la paz’"” y remató: “Confucio, el pensador chino de los tiempos antiguos nos enseñó: ‘nunca hagas a otro lo que no quieras para ti mismo’”.

En ese sentido, aseguró que su país no quiere un superávit comercial con México, “"al contrario, con una consecuente actitud de apertura, China se encuentra dispuesta a incrementar activamente la importación de productos mexicanos, especialmente los de alto valor agregado"”.

El presidente de China pidió reforzar el proceso de comunicación “"en nuestras áreas tradicionales"”, como minería, agricultura y telecomunicaciones, y recobrar los esfuerzos por extender la cooperación en los ámbitos emergentes como energía, transporte, construcción de infraestructuras, alta tecnología, energías limpias, ahorro energético y protección medioambiental"”.

Xi Jinping ensalzó el papel de Latinoamerica en el desarrollo mundial, pues señaló que la región se encuentra llena de dinamismo y esperanza, lo que, dijo, “"afianza mi percepción de que América Latina posee condiciones inigualables a favor de su desarrollo, que se están traduciendo en otra época de oro en su desarrollo"”.

El mandatario concluyó: “"El poeta mexicano Alfonso Reyes dijo que la única manera de ser provechosamente nacional consiste en ser generosamente universal"”.

“"Una sola China"”

Xi Jinping tuvo un caluroso recibimiento de todos los legisladores, y estuvo aderezado por el presidente de la Mesa Directiva de la Permanente en turno, Ricardo Anaya, quien en un encuentro previo a la sesión solemne reiteró el reconocimiento que hace el Estado mexicano de una sola China.

Asimismo, el presidente de la Cámara de Diputados, Francisco Arroyo, dijo al mandatario chino que lo recibían como un viejo amigo y expresó: “"El socialismo, con particularidades especiales que ustedes han llevado a cabo, los ha hecho fortalecer como una economía con la que México no puede rivalizar pero sí complementar"”.

En el recinto todo fue terso, pero afuera del Senado una pequeña protesta por parte de 30 manifestantes reclamaba “"la ocupación"” china en el Tíbet.

Sin bloquear la circulación, los manifestantes gritaron consignas como “"Tíbet no es China"” y “"Fuera China de Tíbet"”.

La manifestación se mantuvo pacífica y sin bloquear la avenida Paseo de la Reforma.

OMAR BRITO Y ANGÉLICA MERCADO