AP
22 de mayo de 2017 / 06:32 p.m.

RÍO DE JANEIRO.- El presidente brasileño Michel Temer afirmó en una entrevista publicada el lunes que dejará el cargo sólo si lo destituyen, a pesar de las crecientes exigencias para que renuncie debido a un escándalo de corrupción.

En entrevista con el periódico Folha de S. Paulo, Temer se dijo inocente y afirmó que permanecerá en el puesto hasta diciembre de 2018 con la ayuda de sus aliados en el congreso a fin de implementar medidas de austeridad y reformas económicas impopulares.

"No voy a renunciar. Si quieren echarme que me echen, pero no voy a renunciar porque eso equivaldría a declarar mi culpabilidad", dijo el mandatario.

El Supremo Tribunal Federal de Brasil abrió una investigación a Temer por acusaciones de obstrucción a la justicia, corrupción pasiva y pertenecer a una organización delictiva. La medida se tomó tras la difusión de una grabación en la que al parecer Temer se manifiesta a favor de pagarle dinero a un antiguo aliado a cambio de su silencio.

Como parte de un acuerdo con la fiscalía, el empresario Joesley Batista declaró que le pagó a Temer y a sus aliados millones de dólares en sobornos y fondos ilegales para campaña.
Además, Temer ha sido acusado de negligencia por no tomar medida alguna luego de escuchar a Batista diciendo que pagó sobornos a dos jueces y a un fiscal. El encuentro con Batista, propietario de la empacadora de carne JBS, tuvo lugar en marzo.

En la entrevista, Temer dice: "Fui muy ingenuo al permitirle la entrada a una persona (como Batista)" en el palacio vicepresidencial en medio de la noche, sin haberlo programado en la agenda oficial. El magnate de negocios para ese entonces ya era objeto de tres investigaciones judiciales.

La presión sobre Temer aumentó el fin de semana, cuando algunos partidos aliados en el Congreso abandonaron la coalición oficial, además de que el Colegio de Abogados se manifestó a favor de un juicio político. Hubo además pequeñas protestas en 19 ciudades del país, mientras que la popularidad del mandatario bajó a 9%, según una encuesta del instituto Datafolha.

Como resultado, la firma consultora Eurasia aumentó de 20% a 70% las probabilidades de que Temer no llegará al fin de su mandato.

El lunes, el Supremo Tribunal decidió esperar a que Batista entregue a la policía federal el equipo utilizado para grabar al presidente así como el audio original de la conversación. La defensa de Temer insiste en una revisión del equipo y la grabación original antes de que prosigan las investigaciones.

Los abogados de Temer acogieron la decisión del tribunal de que se revisen los materiales, lo que da al gobernante más tiempo para organizar su defensa.

Claudio Lamachia, presidente del colegio de abogados de Brasil, mantuvo la presión sobre el presidente, al hacer críticas en su contra y al presentar los alegatos que su organización presentará para que el gobernante sea sometido a juicio político.

En los próximos días, el colegio de abogados entregará al presidente de la cámara baja, Rodrigo Maia, su primera solicitud para que se efectúe un juicio político contra Temer.