22 de enero de 2015 / 07:01 p.m.

El caso de los balones supuestamente inflados de menos podría sumarse a la larga lista de incidentes que han dado a Bill Belichick mala reputación, como un entrenador dispuesto a infringir las reglas.

Los balones más blandos no explicarían por completo la clara victoria que le dio a los Patriots de Nueva Inglaterra un lugar en el Super Bowl. Pero han puesto otra vez en entredicho a Belichick, considerado por muchos alguien que busca ventajas y la manera de torcer las reglas mientras no se le sorprenda haciéndolo.

Vagos reportes de lesiones. Casos de espionaje hacia otros equipos. La contratación de jugadores que poseían información sobre los rivales. Y ahora, una investigación de la NFL que intenta determinar si el equipo hizo trampa durante su triunfo en el partido por el título de la Conferencia Americana.

"Debido a que se trata de los Patriots y tienen un historial, eso trae consigo un tema diferente", dijo el ex running back Jerome Bettis a ESPN. "Hay cierto tipo de cultura ahí que conduce a hacer trampa y eso resulta un problema".

Dirigentes del equipo no respondieron el miércoles a las peticiones de comentarios sobre el caso de parte de Belichick, el quarterback Tom Brady o del propietario del equipo, Robert Kraft.

Belichick ya no recibe el beneficio de la duda de parte de los aficionados y, en el ámbito del fútbol americano, ni siquiera de quienes lo consideran el mejor entrenador en jefe de la liga. A principios de este mes, el entrenador Don Shula, miembro del Salón de la Fama, usó el juego de palabras "Beli-cheat" para llamarlo tramposo.

Todo se remonta al uso de métodos poco ortodoxos que alcanzaron su apogeo después de que el equipo ganó su tercer y último Super Bowl en 2004.

En 2007, la NFL impuso a Belichick una multa de medio millón de dólares y al equipo lo sancionó con 250.000 dólares y le quitó su selección de primera ronda del draft de 2008 por haber grabado en video las señales de los entrenadores de los Jets de Nueva York durante un partido. El incidente hizo que otros rivales de los Patriots se preguntaran si también sus entrenamientos pudieron ser grabados.

El año pasado, el entrenador de los Browns de Cleveland Mike Pettine sugirió que Belichick pudo haber recibido una copia del libro de jugadas de los Jets de manos del entrenador de la Universidad de Alabama Nick Saban. La acusación fue rechazada por Saban y el entonces entrenador de los Jets, Rex Ryan.

Belichick ha contratado a jugadores días antes de que los Patriots enfrenten a sus ex equipos, lo que abre nuevas avenidas de espionaje. A seis días de su primer partido de la temporada regular, una derrota por 33-20 ante los Dolphins, los Patriots contrataron al safety Don Jones un día después de que fuera despedido por Miami. Sostuvo nueve partidos con Nueva Inglaterra antes de ser cesado por los Patriots y recontratado por los Dolphins.

A Belichick también le gusta confundir a la NFL respecto a los reportes de lesiones. Durante años, el equipo incluyó a Tom Brady en la lista de jugadores de participación "probable" pese a que el quarterback no se perdió un solo entrenamiento y jugó todos esos partidos. Y el entrenador es conocido por incluir en esa lista a cerca de 20 jugadores, la mayoría de ellos con dolencias leves.

Y una semana antes de las dudas sobre la presión del aire en los balones, algunas personas se preguntaban si Belichick estaba torciendo las reglas en un triunfo de playoffs sobre Baltimore al usar una línea ofensiva de cuatro jugadores en tres jugadas de una serie que culminó en un touchdown que ayudó a los Patriots a remontar una desventaja de 14 puntos. La formación —con un tight end alineado como un tackle elegible a recibir el balón y un running back colocado como un receptor no elegible— no era ilegal, sólo creativa e intencionalmente engañosa.

La NFL continuó el miércoles con su investigación sobre si los Patriots colaron a escondidas balones menos inflados de lo debido en su victoria de 45-7 frente a los Colts. Se considera que los balones un tanto desinflados son más fáciles de lanzar y atrapar, y la liga tiene estrictos protocolos sobre la presión de los ovoides y quién puede tener acceso a ellos antes y durante los partidos. Cada equipo proporciona sus propios balones para ser usados en sus series ofensivas, y éstos son inspeccionados. El alterarlos o cambiarlos puede derivar en multas de 25.000 dólares, o en sanciones más serias.

"Continuamos con nuestra revisión y ofreceremos información lo más pronto posible", indicó el vocero de la liga, Brian McCarthy.

ESPN reportó el martes por la noche, citando fuentes anónimas, que la NFL detectó que 11 de los 12 balones proporcionados por los Patriots no estaban inflados de maneta adecuada, mientras que todos los ovoides usados por los Colts a la ofensiva cumplían con las normas de la liga.

El tema ha generado reacciones de parte de jugadores, ejecutivos de la liga y otras personalidades de la NFL que debaten si el asunto afectó el desarrollo del duelo entre Patriots y Colts y el deporte mismo.

Antes de decir que los Patriots merecían el reconocimiento por el triunfo, el linebacker de los Colts Erik Walden dijo a través de su cuenta de Twitter: "el lema de los Patriots: 'si no haces trampa no estás intentando ganar'''.

AP