23 de enero de 2013 / 01:37 p.m.

 Alcaldes, síndicos y regidores de 15 municipios de la Costa Chica y Montaña de Guerrero respaldaron las acciones de autodefensa armada que desde el 5 de enero impulsa la Policía Comunitaria auspiciada por la Unión de Pueblos Organizados del Estado de Guerrero (UPOEG).

Los ediles se reunieron con diputados locales de diferentes partidos políticos en las instalaciones del Poder Legislativo de Guerrero, a iniciativa del dirigente de la UPOEG, Bruno Placido Valerio.

Durante varias horas expusieron el panorama que se vive en las demarcaciones a su cargo en materia de inseguridad, por la falta de apoyo de las administraciones estatal y federal, pero también por la ola delictiva que padece todo el país.

Varios ediles reconocieron que las acciones de la Policía Comunitaria son más eficientes que las impulsadas por las corporaciones policíacas del mas alto nivel, incluso los grupos de élite que han recibido entrenamiento en el extranjero.

Estuvieron los diputados Valentín Rafaela Solís, Eduardo Montaño, Luisa Ayala Mondragón, Jesús Marcial Liborio, Jorge Salazar Marchán y Tomás Hernández Palma.

Del lado de los alcaldes Manuel Quiñonez de Tecoanapa; Juan Viviano de San Marcos; Omar González de Igualapa; Demetrio Guzmán, presidente Juchitán;

Severo Castro de Ayutla, Arquímidez Quintero, presidente de Cuatepec; Antonio Antenógenes, presidente de Ometepec; el presidente de Xochihuehuetan, Fermín Rivera; el presidente de Copala, Sadot Bello García; Luis Bustos, presidente de Azoyú, Armando Ramos, alcalde de Tlaxoachistlahuaca.

También la abogada Elizabeth Gutiérrez, alcaldesa de Juan R. Escudero; Alejandro Contreras de San Luis Acatlán y el de Florencio Villareal.

El dirigente de la UPOEG, Bruno Plácido sostuvo la necesidad de integrar un solo frente entre los tres órdenes de gobierno y la sociedad para contener el avance de la delincuencia organizada.

Recordó que tanto en la policía como en los gobiernos hay gente involucrada con la delincuencia, por lo que pidió actuar sin simulaciones y sancionar a quien lo merezca.

Indicó: “"No esperen que vengan gente de la CIA y DEA a capacitar a nuestra policía, urge que le pongan atención a esto. Hay presidentes municipales involucrados que dan protección a los chicos malos, no dan armas pero protegen y hay que revisarlo, sabemos que nos pueden matar, pero más valen que mueran 10 y no mil a causa del miedo a decir la verdad”".

En todos los municipios se reconoció que hay graves problemas en materia de inseguridad, salvo en el caso de San Luis Acatlán, que es la cuna de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC).

Severo Castro, presidente municipal de Ayutla admitió: "“Hemos sido rebasados por la delincuencia”", pero saludó el hecho de que ahora el pueblo esté dispuesto a defender sus patrimonios y familias con la herramienta más fuerte, que es la organización.

Al igual que sus compañeros, criticaron el que los cabildos anteriores no hayan dado la atención debida al problema por miedo.

En Cuautepec se dijo que el delito más recurrente es el abigeato, por lo que calificó como importante el movimiento de autodefensa de la UPOEG y le manifestó todo su respaldo.

Fermín Rivera de Xochihuehuetlán, dijo que su municipio carece de patrullas y por ser uno de los municipios más alejados, no hay secretario de despacho que los visite, de tal suerte que sus habitantes están prácticamente abandonados a su suerte.

En el caso de Cualac se presumió la cercanía con Huamuxtilán y Olinalá, en donde ya hay grupos de policías civiles y eso les ha permitido la integración de sus propios rondines.

Sadot Bello García de Copala reconoció abiertamente: “"tenemos miedo a hablar, cuando queremos desenmascarar a nuestro municipio"”.

Su temor está fundado en la escasez de elementos para defender a su población: "“Sólo tengo una patrulla que ya está dando las ultimas"”.

Armando Ramos de Tlacoachistlahuaca manifestó una felicitación al movimiento de autodefensa bajo la certeza de que “nunca nadie se había atrevido a encarar al monstruo de la delincuencia”, por lo que el paso dado el 5 de enero tendrá una repercusión de muy largo plazo.

 — ROGELIO AGUSTÍN ESTEBAN