AP
29 de octubre de 2015 / 12:36 p.m.

Vaticano.- Dos nuevos libros se publicarán la semana próxima sobre supuestas irregularidades financieras en el Vaticano, lo que pone de manifiesto el desafío que enfrenta el papa Francisco para reformar la Santa Sede.

"Mercaderes en el templo"
, del periodista italiano Gianluigi Nuzzi, llega tres años después de su éxito editorial "Su Santidad", del 2012, basado en correspondencia papal confidencial que detallaba corrupción e intrigas políticas en el Vaticano.

Ese escándalo provocó la condena del mayordomo del papa Benedicto XVI por revelar los documentos a Nuzzi y, según dicen algunos, motivó la histórica renuncia de Benedicto.

Por su parte otro periodista italiano, Emiliano Fittipaldi, anuncia para el mismo 5 de noviembre el libro "Avaricia: los documentos que revelan riqueza, escándalos y secretos en la Iglesia de Francisco". El editor Feltrinelli dice que el libro revela el imperio financiero de la Iglesia católica sobre la base de documentos no publicados hasta ahora.

La publicación de ambos sin duda suscitará una serie de preguntas sobre la magnitud de la oposición al plan de reformas del Papa Francisco, dado que los dos libros se basan, según se dice, en documentos filtrados e informaciones internas a los que solo tendrían acceso las autoridades del Vaticano.

El jueves, el semanario italiano Panorama insinuó los peligros inminentes en un artículo central "Sabotaje en el Vaticano", en el que aludió a las revelaciones sobre las finanzas en la Santa Sede y las recientes intrigas que rodearon al parecer al recientemente concluido sínodo sobre la familia, que puso de manifiesto las batallas internas sobre la dirección que Francisco quiere imprimir a la Iglesia.

Francisco fue elegido con un mandato de los cardenales para reformar la anticuada burocracia del Vaticano y limpiar su banco plagado de escándalos. Pero la reforma de Francisco ha ido mucho más adelante reorientando la Iglesia como "un hospital de campaña para las almas heridas" en vez de un club doctrinal para los santurrones.

Esa orientación ha causado fricciones dentro y fuera del Vaticano y la oposición salió al frente durante el sínodo, sobre todo en una carta firmada por 13 cardenales en la que manifestaron objeciones.