AP
11 de febrero de 2016 / 09:03 a.m.

Munich.- Rusia propuso un cese de fuego para el 1 de marzo en Siria, dijeron funcionarios estadounidenses, pero Washington cree que Moscú y el gobierno sirio se están dando tres semanas para tratar de aplastar a los grupos rebeldes moderados.

Estados Unidos replicó demandando el cese inmediato de la lucha, dijeron funcionarios el miércoles. Las conversaciones de paz deben reanudarse el 25 de febrero.

Las gestiones tendientes a lograr un cese de fuego tienen lugar mientras representantes de Estados Unidos, Rusia y más de una docena de otros países se reunieron en Munich para tratar de poner fin a un lustro de guerra civil en el país árabe.

El conflicto ha matado a más de un cuarto de millón de personas, ha provocado la mayor crisis de refugiados en Europa desde la Segunda Guerra Mundial y ha permitido que el grupo extremista Estado Islámico se apodere de territorio en partes de Siria y de la vecina Irak.

Rusia dice que apoya al gobierno del presidente sirio Bashar Assad como parte de una campaña antiterrorista. Pero Occidente sostiene que la mayoría de sus ataques son contra grupos moderados que se oponen a Assad y a Estado Islámico.

La más reciente ofensiva respaldada por Rusia, cerca de Alepo, hizo que grupos de la oposición se retiraran de las conversaciones de paz del mes pasado en Ginebra, obligando a decenas de miles de civiles a huir hacia la frontera turca.

Los funcionarios estadounidenses hablaron con la condición del anonimato por no estar autorizados a hablar públicamente sobre discusiones diplomáticas privadas. Uno de ellos dijo que Estados Unidos no puede aceptar la oferta rusa debido a que las fuerzas de oposición pueden padecer pérdidas irreversibles en el norte y sur de Siria antes del cese de fuego propuesto.

Los funcionarios dijeron que la contrapropuesta estadounidense es sencilla: un cese de fuego inmediato acompañado de acceso humanitario a los centros civiles sirios.

El secretario de estado norteamericano John Kerry, que llegó a Alemania el miércoles, tenía previstas conversaciones por la noche con el enviado especial de las Naciones Unidas Staffan de Mistura y con Adel al-Jubeir, el canciller de Arabia Saudí, partidario de los grupos rebeldes sirios.

El gobierno de Estados Unidos trata desde hace meses de asegurar un cese de fuego y sentar las bases para un gobierno de transición en Siria que permita a los bandos en conflicto concentrarse en derrotar la amenaza impuesta por el Estado Islámico y el Frente Nusra, aliado con al Qaeda.

Pero después de haber demandado insistentemente la salida de Assad, la nueva orientación de combatir el terrorismo ha resultado en una confusa mezcla de políticas en Siria que pocos comprenden.